El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, abandonó este sábado la capital de Pakistán, Islamabad, sin aguardar la llegada de los enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes aún se encontraban en Florida a las 11 de la mañana del jueves. Araqchi partió rumbo a Oman y posteriormente a Moscú, en una gira que incluye consultas antes de una posible segunda ronda de negociaciones con Washington.
A pesar de la partida del canciller iraní sin un encuentro directo con los representantes estadounidenses, fuentes diplomáticas pakistaníes citadas por la agencia EFE señalaron que la visita fue ‘productiva’ y que existe posibilidad de que una segunda ronda de negociaciones en persona entre Irán y Estados Unidos se celebre en Islamabad en los próximos uno o dos días.
Pakistán continuó sus esfuerzos mediadores para resolver el conflicto a través de canales pacíficos, mientras el canciller iraní se dirige a Moscú para más consultas antes de una segunda ronda de negociaciones.
Irán, sin embargo, desmintió que se hubiera pactado una ronda de diálogo formal con Estados Unidos, aunque ambas partes envíaron delegaciones a Islamabad. El gobierno de Trump no ha impuesto una fecha límite para resolver la guerra con Irán, y el propio Trump, consultado por periodistas en el Despacho Oval, respondió de manera agresiva: “No me presionen”.
La Liga Árabe, la Unión Europea y varios países de Medio Oriente siguen con atención el desarrollo de las negociaciones, dado que una escalada adicional del conflicto podría tener consecuencias devastadoras para la estabilidad regional y los mercados internacionales de energéticos.
Ángulo Fronterizo | Matamoros-Brownsville
La guerra entre Estados Unidos e Irán y la crisis en el Estrecho de Ormuz impactan directamente a la economía del corredor Matamoros-Brownsville. El alza en los precios del petróleo encarece el transporte de mercancías, afecta los costos de producción en las maquiladoras y presiona el tipo de cambio, variables críticas para la industria fronteriza.