El gobernador de Jalisco ordenó una investigación interna con la Comisión Estatal de Derechos Humanos, tras los enfrentamientos del domingo frente a Casa Jalisco. Quedan sin aclarar los delitos que se imputaron a los detenidos y las cifras de heridos.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció este martes que quedaron en libertad los cuatro detenidos que seguían en el penal de Puente Grande, con lo que ya no hay presos de los 39 que dejó la marcha por el agua contaminada del domingo 11 de octubre en Guadalajara. Lemus reconoció que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas.
Cómo se llegó hasta aquí
La marcha salió al mediodía de la Glorieta de la Minerva rumbo al Palacio de Gobierno, para exigir agua limpia tras meses de denuncias por agua turbia, amarilla o café y con mal olor. Cerca de Casa Jalisco, la policía antimotines frenó el avance y hubo enfrentamientos, con piedras y palos de un lado, y macanas, gas lacrimógeno y chorros de agua del otro. Lemus ha dicho que asistieron cerca de 10 mil personas y que la marcha fue pacífica hasta llegar a Casa Jalisco, donde, según él, un grupo de choque de unas 400 personas, encapuchadas y armadas con piedras, tubos y martillos, provocó un enfrentamiento de tres horas. Esas descripciones son del gobernador; las notas consultadas no incluyen una versión de los organizadores.
Las liberaciones, paso a paso
La Fiscalía de Jalisco informó de 39 detenidos. Doce salieron en la madrugada del lunes y seis más en la mañana, según un recuento de ese día; al martes ya habían sido liberados 32. Ese día, siete fueron llevados a audiencias en Puente Grande y tres quedaron libres. Según Lemus, los cuatro restantes fueron liberados después. Las notas consultadas no precisan si las liberaciones las ordenó la Fiscalía o un juez.
Lo que reconoció el gobernador
Lemus afirmó que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas. Dijo que el operativo tuvo deficiencias graves y se salió de control en su momento más crítico, que a los manifestantes nunca debió echárseles agua ni gas y que algunos policías cometieron excesos y ya fueron identificados. También sostuvo que hubo manifestantes violentos. Pidió una investigación interna acompañada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), con sanciones acordes con la responsabilidad de cada quien y el objetivo de garantizar la reparación del daño y la no repetición. La CEDHJ abrió de oficio una carpeta de investigación.