La mayoría de los datos vienen del gobernador. Las fuentes difieren en qué edificios fueron atacados y en cuántas personas intervinieron; no hay pronunciamiento de la Fiscalía
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, informó que cinco personas fueron detenidas por presuntamente participar en incendios y ataques con bombas molotov y petardos contra edificios públicos del Centro Histórico de Guadalajara, al final de la segunda megamarcha por el agua, el domingo 18 de octubre, según Infobae, que recoge su mensaje en X. Lemus dijo que la marcha fue pacífica “durante buena parte de su recorrido” y que unas 300 personas permanecieron en la zona para causar destrozos, de acuerdo con esa nota, que informa la versión del gobernador sin verificación independiente.
Qué dice Lemus
Los detenidos viajaban en una camioneta con reporte de robo en la que se encontraron bidones de gasolina, y son señalados como presuntos responsables de los incendios. La nota no da sus identidades ni los delitos que se les imputan, y no cita a la Fiscalía sobre estas detenciones. La Crónica dice que los arrestos los hicieron la Policía de Jalisco y la de Guadalajara, y que hay imágenes tomadas con dron. Lemus también dijo que “elementos policiales intervinieron para controlar los incendios” en el Congreso y en el Poder Judicial, y que los ataques contra el Palacio de Gobierno seguían siendo atendidos por agentes. Según La Crónica, el gobernador dijo que la policía seguía bajo ataque alrededor de las 18:40 y que la organización ciudadana identificó al grupo violento, lo rechazó y lo sacó de la marcha. Es su versión, y las notas no incluyen una declaración de los organizadores.
Qué edificios y qué daños
Las notas no coinciden en el detalle. Infobae reporta que encapuchados prendieron fuego a las puertas del Congreso de Jalisco, que se lanzaron presuntos artefactos explosivos contra el Palacio de Justicia y que manifestantes derribaron vallas y las apilaron frente a una entrada del Palacio de Gobierno. La Crónica, que atribuye los datos al gobernador, agrega que destruyeron la puerta principal del Palacio de Gobierno y prendieron fuego a la de la oficialía de partes, y habla de pintas, vidrios rotos y cámaras de seguridad dañadas. Ninguna de las dos notas reporta heridos, y no hay un parte oficial de daños.
Cuántos eran y quiénes eran
La cifra de 300 personas es de Lemus. La Jornada, con una reportera en el lugar, habla de unos 40 encapuchados que intentaron incorporarse al contingente y fueron bloqueados por los manifestantes; dice que se fueron antes de que la marcha saliera hacia el Palacio de Gobierno, rompieron vidrios, lanzaron cohetones y entraron a algunos comercios. Las dos versiones corresponden quizá a momentos distintos, pero ninguna nota lo explica. La Jornada los llama “grupo de choque” y dice que estaban “totalmente identificados”, sin precisar por quién. Las notas no establecen quiénes son ni a quién responden.
Añaden que la Universidad de Guadalajara se deslindó de personas con camisetas de “Leones Negros” involucradas en actos violentos, y aclaró que vestir esas prendas no implica representar a la universidad. La expresión “grupo subversivo”, que aparece en el enlace de una nota, no figura en el texto de ninguna de las fuentes.
El contexto
La marcha partió con retraso del Parque Rojo y se pospuso hacia el mediodía por advertencias de grupos que buscaban enfrentamientos, según Infobae y La Jornada. La CNDH pidió proteger el derecho a manifestarse y evitar el uso innecesario de la fuerza, y la Comisión Estatal de Derechos Humanos acompañó la jornada. En la marcha del 11 de octubre, Lemus atribuyó la violencia a un “grupo de choque” de unas 400 personas, y después reconoció un operativo con graves deficiencias y uso excesivo de la fuerza. La Fiscalía abrió 14 carpetas contra policías y se investiga a 17 uniformados; el 16 de octubre un juez vinculó a proceso a cuatro personas detenidas ese día.