Nobel de Economía 2026: premian a dos estadounidenses por los modelos que ayudan a enfrentar crisis e inflación

Robert E. Hall, de Stanford, y Michael Woodford, de Columbia, fueron reconocidos por explicar cómo las decisiones de hogares y empresas permiten diseñar políticas que estabilicen la economía. Los bancos centrales y los gobiernos usan hoy sus modelos.

La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó este lunes el Premio Nobel de Economía 2026 a los economistas estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford. El jurado los distinguió por sus aportaciones a “los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica”, es decir, por explicar cómo las decisiones de familias y empresas determinan el rumbo de la economía y cómo pueden responder los gobiernos cuando esta se tambalea.

Quiénes son

Robert E. Hall es profesor de la Universidad de Stanford, donde ocupa la cátedra Robert y Carole McNeil, e investigador sénior de la Institución Hoover. Obtuvo su doctorado en el MIT en 1967 y presidió la Asociación Estadounidense de Economía en 2010.

Michael Woodford es profesor de Economía Política en la Universidad de Columbia, donde encabezó el Departamento de Economía. Se doctoró en el MIT en 1983 y su carrera se ha centrado en la política monetaria y la macroeconomía.

Qué aportó cada uno

Hall mostró en 1978 que, cuando las familias deciden cuánto gastar anticipando sus ingresos futuros, los cambios en su consumo dependen de información nueva e impredecible. Su trabajo también abordó el consumo, el empleo y los ciclos económicos.

Woodford construyó modelos a partir del comportamiento de hogares y empresas, en lugar de apoyarse en relaciones estadísticas entre variables como inflación, producción y consumo. Con ellos analizó cómo las tasas de interés y la comunicación de las autoridades monetarias influyen en el ahorro, el consumo y la inversión. Según esos modelos, las medidas fiscales y monetarias aplicadas a tiempo pueden suavizar los ciclos económicos.

Por qué importa

Los modelos keynesianos tradicionales fallaron durante las crisis petroleras de los años setenta, cuando coincidieron inflación alta, desempleo y estancamiento. Los enfoques de los galardonados buscan responder mejor a ese tipo de choques, como las crisis energéticas o los cambios bruscos en el consumo.

El presidente del comité del premio, John Hassler, afirmó que, gracias a estos modelos, “estamos mejor equipados para afrontar los impactos económicos”.

El premio

El galardón es de 12 millones de coronas suecas, que se repartirán entre los dos ganadores. Los reportes lo ubican entre poco más de un millón de dólares y 1.2 millones, según el tipo de cambio usado. Se entregará el 10 de diciembre en Estocolmo.