Nuevo México responde a ‘ocurrencia’ de Trump de cambiar nombre a ‘Nueva América’: ‘No está a debate’

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso el 7 de septiembre cambiar el nombre del estado de Nuevo México por el de “Nueva América”, en una serie de publicaciones en Truth Social que incluyeron un mapa con la palabra “Mexico” tachada y un video generado con inteligencia artificial en el que aparece colocando una etiqueta sobre un letrero. “Mucha gente sugirió cambiar el nombre de Nuevo México… por NUEVA AMÉRICA. Mucho más prestigioso y hermoso… ¡Wow, me encanta!”, escribió el mandatario.

La gobernadora demócrata de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, respondió el mismo día: “El nombre de Nuevo México no está a debate: nos pertenece desde antes de que existieran los Estados Unidos”. Grisham acusó además a Trump de usar el tema como “cortina de humo” para distraer la atención de las consecuencias económicas de la guerra en Irán y del precio de la gasolina.

Un patrón de renombramientos

La propuesta sobre Nuevo México se suma a una serie de cambios de nombre impulsados por Trump durante su segundo mandato: el Golfo de México pasó a llamarse oficialmente “Golfo de América” para el gobierno estadounidense por una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, y en agosto de 2026 el mandatario propuso también renombrar el Lago Ontario como “Lago América”. Legisladores de Nuevo México interpretan la propuesta como parte de esa misma tendencia.

Otros legisladores del estado también rechazaron la idea. La representante demócrata Melanie Stansbury escribió: “¡Oh, de ninguna manera! El nombre de nuestro estado lleva generaciones de historia, cultura y familia, y nos pertenece. Somos neomexicanos. Punto”. El senador Martin Heinrich enlistó a Nuevo México junto con el Golfo de México y el Lago Ontario como nombres que, dijo, “siempre llamaré por su nombre real”.

Claves del caso
•  El nombre “Nuevo México” fue asignado por exploradores españoles y adoptado oficialmente por el estado en 1912, más de tres décadas antes de que existiera el país México independiente en su forma moderna, según el recuento histórico citado por medios estadounidenses.
•  Nuevo México forma parte de Estados Unidos desde 1912; el cambio de nombre propuesto por Trump no requeriría, en ningún caso, la intervención del gobierno mexicano.
•  La propuesta no tiene, hasta el cierre de esta nota, una iniciativa legislativa formal en el Congreso de Estados Unidos; se mantiene en el terreno de las publicaciones presidenciales en redes sociales.
•  Es la tercera vez en poco más de un año que la administración Trump impulsa el renombramiento de un accidente geográfico o territorio con la palabra “América”, tras el Golfo de México y el Lago Ontario.

Lo que sigue

Hasta el cierre de esta nota, la Casa Blanca no ha anunciado una orden ejecutiva ni un proceso formal para cambiar el nombre de Nuevo México, un cambio que, a diferencia de una designación geográfica como el Golfo de México, requeriría en principio la participación del Congreso estadounidense y del propio estado. Tipómetro dará seguimiento a si la propuesta avanza más allá de las publicaciones en redes sociales del presidente.