Nidal Malik Hasan será ejecutado el 3 de diciembre por un pelotón de soldados; la decisión reabre el debate legal y moral sobre una ejecución pública
El Pentágono confirmó que la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el exmayor del Ejército condenado por la masacre de Fort Hood en 2009, será transmitida en vivo. Será la primera ejecución militar en Estados Unidos en más de 65 años.
El anuncio llegó el jueves 8 de octubre, un día después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijera que el acto sería «público». Funcionarios del Pentágono aclararon entonces que se hará por livestreaming y que habrá más detalles más adelante, según la agencia AP.
Fecha, lugar y método
El secretario interino del Ejército, Adam Telle, fijó la ejecución para el 3 de diciembre a la 1:00 p.m., hora local, según Al Jazeera. Se realizará en la misma base de Fort Hood, Texas, donde Hasan mató a 13 personas e hirió a 32 el 5 de noviembre de 2009.
Hegseth dijo en una entrevista con el podcastero Jack Posobiec que la hora no es casual: es la misma a la que Hasan abrió fuego, y el pelotón estará formado por soldados con rifles. El presidente Donald Trump aprobó el método, ya que en la justicia militar solo el presidente puede determinarlo.
Hegseth también declaró a Real America’s Voice que la transmisión busca que la gente «pueda verlo», y Al Jazeera añade que la justificó como mensaje de disuasión. Cuando le preguntaron si Hasan había hecho alguna petición final, respondió: «No me importa».
Quién es Hasan y por qué llega a este punto
Hasan era psiquiatra del Ejército con rango de mayor. En 2013 un jurado militar lo condenó a muerte por 13 cargos de asesinato premeditado y otros 32 cargos por los heridos. Durante el juicio se defendió a sí mismo casi sin presentar pruebas y se describió como un soldado que había «cambiado de bando». Dijo que buscaba impedir que las tropas fueran a Afganistán a matar a otros musulmanes.
Su última apelación fue rechazada en abril de 2025, según Fox News, lo que dejó el camino libre para la orden presidencial. Desde 2013 permanece en el cuartel disciplinario de Fort Leavenworth, Kansas.
La última ejecución militar estadounidense ocurrió el 13 de abril de 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado. La última vez que el Ejército usó un pelotón de fusilamiento fue en 1945.
Las dudas legales
Expertos en derecho militar advierten que Hasan podría presentar un recurso de habeas corpus en un tribunal civil, lo que retrasaría la ejecución de forma significativa. Eugene Fidell, de la Facultad de Derecho de Yale, dijo que el proceso incluso «podría sobrevivir a esta administración».
El punto más delicado es el de los menores de edad. El reglamento del Ejército prohíbe que menores presencien ejecuciones, y las leyes de Texas exigen que todos los testigos sean adultos. El abogado de derechos humanos Clive Stafford Smith, citado por Al Jazeera, considera que una transmisión abierta chocaría con las normas contra la difusión de material gráfico a menores y la calificó de «bárbara». Otros expertos señalan que podría violar la cláusula contra penas degradantes del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que Washington ratificó en 1992 con reservas.
Del lado político, el senador demócrata Chris Murphy la llamó «repugnante» y la comparó con las ejecuciones del Estado Islámico. Amnistía Internacional Australia habló de un «desprecio atroz por la dignidad humana». Por su parte, Deborah Denno, experta en pena de muerte de la Universidad de Fordham, opinó que transmitirla podría hacer el proceso «mucho más transparente».
AP recuerda además que el debate llega después de la ejecución fallida por inyección letal de Christa Pike en Tennessee. Y el regulador de contenidos de Nueva Zelanda ya respondió que no tiene facultades para bloquear la transmisión, una muestra de lo difícil que sería para cualquier gobierno limitar el acceso.
Lo que todavía no se sabe
El Pentágono no ha precisado en qué plataforma se transmitirá ni qué medidas habrá para restringir el acceso a menores. La Casa Blanca remitió todas las preguntas al Departamento de Defensa. Tampoco está claro si Hasan intentará frenar la ejecución con un recurso legal.