Por qué el triunfo de Lula en Brasil se lee como un revés para Trump y Milei

Lula ganó el balotaje con cerca de 51.8% frente a 48.2% de Flávio Bolsonaro, quien no reconoce el resultado. Ni Trump ni Milei lo habían felicitado hasta la mañana del lunes.

El domingo 25 de octubre de 2026, Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil con alrededor de 51.8% de los votos, contra 48.2% de Flávio Bolsonaro, una diferencia de más de 4.4 millones de votos, según EFE. Las cifras varían una décima entre medios.

Flávio no reconoce la derrota. Dijo que no puede aceptar lo ocurrido y que emprenderá acciones legales, según TRT World. Cuestiona que el juez Cristiano Zanin ampliara dos horas la votación. Es una acusación de Flávio, no un hecho comprobado.

«Pesadilla»: un encuadre, no una declaración

La palabra viene de una nota de la agencia EFE firmada desde São Paulo. Ni Trump ni Milei la han dicho. Hasta el lunes por la mañana, ninguno de los dos había emitido un mensaje oficial sobre el resultado, mientras que sí felicitaron a Lula líderes de derecha de la región, como Daniel Noboa, Santiago Peña y José Antonio Kast, según Telégrafo.

Reportes posteriores atribuyen a Trump la frase «Joe Biden playbook» para describir la elección brasileña, y señalan que su hijo, Donald Trump Jr., cuestionó la ampliación del horario de votación.

Lo que pierde Washington

Trump impuso aranceles de dos dígitos a productos brasileños como castigo por el proceso contra Jair Bolsonaro, según AP. EFE menciona 25% y 12.5%. El gobierno de Lula los interpreta como injerencia y los convirtió en bandera nacionalista, con la consigna «Brasil pertenece a los brasileños».

A finales de mayo, Estados Unidos declaró organizaciones terroristas al Comando Vermelho y al PCC, tras la visita de Flávio a la Casa Blanca. Lula advirtió que esas etiquetas pueden servir de pretexto para una intervención. Con su triunfo se complica la campaña de Trump para que Brasil entre a su coalición militar contra los cárteles y su acceso preferencial a minerales críticos, según AP.

También se frena la racha: AP contabiliza siete triunfos presidenciales conservadores consecutivos en 18 meses en la región, que Brasil ahora corta.

Lo que pierde Milei

Milei asistió al lanzamiento de la candidatura de Flávio en julio, llamó repetidamente «ladrón» y «mentiroso» a Lula y sembró dudas sobre la transparencia de las elecciones brasileñas, según EFE. La relación bilateral ya estaba rota: Brasil expulsó al embajador argentino, según la BBC citada por El Dínamo.

Brasil es el principal socio comercial de Argentina. Entre enero y septiembre de 2026, Argentina exportó a Brasil 9,789 millones de dólares e importó 12,005 millones, según La Nación. Analistas citados por ese diario ven frenada la flexibilización del Mercosur que busca Buenos Aires, y en juego la renegociación del acuerdo automotor que vence en 2029.

Lo que matiza el «revés»

Will Freeman, del Council on Foreign Relations, considera a Lula lo bastante pragmático para acordar un modus operandi con Trump. AP añade que Washington necesita las tierras raras brasileñas y que Lula busca inversión y alivio arancelario, por lo que ambos tienen motivos para cooperar.

Guilherme Casarões, de la Universidad Internacional de Florida, advierte que Lula tiene las manos atadas: el Congreso ha bloqueado casi todo lo que ha intentado y los conservadores ganaron escaños el 4 de octubre. Y La Nación apunta que Argentina podría conservar su ventaja arancelaria frente a Brasil.

Sobre el apoyo de Trump a Flávio, las fuentes no coinciden: AP dice que lo respaldó abiertamente, EFE que evitó hacerlo, y la BBC que lo apoyó de forma explícita.