La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó una crítica directa hacia el gobierno de Estados Unidos al señalar una contradicción en su política frente al crimen organizado. “Ellos lo nombraron organizaciones terroristas, pero al mismo tiempo los protege”, expresó la mandataria en referencia al Cártel de Sinaloa.
El comentario se produce en un contexto de tensión bilateral, donde Washington ha planteado la posibilidad de catalogar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas internacionales, lo que abriría la puerta a nuevas medidas de intervención. Sin embargo, Sheinbaum cuestionó la coherencia de esa postura, sugiriendo que mientras se emiten declaraciones severas, persisten dinámicas que favorecen o no combaten de manera efectiva a estos grupos criminales.
El Cártel de Sinaloa, considerado uno de los más poderosos del país, mantiene operaciones de tráfico de drogas y presencia en diversos estados, siendo responsable de altos niveles de violencia. Para la mandataria, el problema no se resuelve con etiquetas, sino con cambios estructurales y cooperación real que enfrente las raíces del narcotráfico.
Con estas declaraciones, Sheinbaum refuerza su discurso de soberanía nacional y busca marcar distancia frente a las presiones externas, al tiempo que coloca parte de la responsabilidad en el vecino del norte.