La presidenta Claudia Sheinbaum viajó a Nueva York para asistir este domingo a la final de la Copa Mundial FIFA 2026, entre Argentina y España, en el estadio MetLife. La mandataria confirmó el viernes 17 de julio que acudirá tras recibir una invitación directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. También estará presente el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en representación de los tres países sede del torneo.
UN VIAJE CON CONTRATIEMPOS
El desplazamiento no estuvo exento de complicaciones. Originalmente, Sheinbaum tenía previsto tomar un vuelo comercial de la aerolínea Delta desde Cancún, pero éste se retrasó y finalmente se canceló por la mala calidad del aire en Nueva York, provocada por incendios forestales en Canadá y los estados de Minnesota y Wisconsin. Ante ello, el Gobierno de México informó que la mandataria viajaría en una aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Consideré que es importante en términos diplomáticos que estemos los tres países que fuimos sede de esta Copa del Mundo”, expresó la presidenta al justificar su decisión de asistir.
La Secretaría de Gobernación notificó formalmente a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la salida de la mandataria del país, en un oficio fechado el 17 de julio y firmado por la secretaria Rosa Icela Rodríguez. Según el documento, Sheinbaum salió de México el sábado 18 de julio y su regreso está programado para la mañana del lunes 20.
EL CONTRASTE CON LA INAUGURACIÓN
La decisión contrasta con la postura que la presidenta había mantenido semanas atrás, cuando declinó asistir al partido inaugural del Mundial en el Estadio Azteca. En aquella ocasión argumentó el alto costo de los boletos —120 mil pesos por entrada— y optó por ceder el boleto que le correspondía a una joven aficionada, ganadora de un concurso organizado por el Gobierno Federal.