El sismo más fuerte que ha registrado Colombia en una década sacudió el occidente del país el lunes, con epicentro en Chocó. La presidenta Claudia Sheinbaum ofreció apoyo mexicano, mientras el nuevo gobierno colombiano de Abelardo de la Espriella enfrenta la emergencia en medio de recortes presupuestales y giros de política exterior.
Bogotá.— Colombia sufrió el lunes el terremoto de mayor magnitud registrado en el país en una década, con un saldo de al menos 132 muertos, 570 heridos, 86 edificios colapsados, miles de viviendas dañadas y decenas de centros de salud y educativos afectados, de acuerdo con reportes de autoridades colombianas y agencias internacionales. El sismo, de magnitud 7.4, ocurrió a las 7:34 horas con epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento de Chocó, en la costa del Pacífico, y provocó daños severos en distintas regiones del país, entre ellas Pereira, Cali y Manizales. El director del Servicio Geológico Colombiano calificó el movimiento como el más fuerte registrado en la última década.
El gobierno colombiano declaró situación de desastre nacional para coordinar la respuesta a la emergencia, con la participación de las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, la Defensa Civil y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Tan pronto se conoció la noticia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó que el pueblo de Colombia cuenta con el apoyo del gobierno mexicano, y la Secretaría de Relaciones Exteriores ratificó la solidaridad y el ofrecimiento de ayuda, en línea con la política de Estado que México mantiene ante tragedias naturales en otros países, independientemente del signo ideológico de sus gobiernos.
La catástrofe llegó apenas tres días después de que el presidente Abelardo de la Espriella, de la derecha colombiana, asumiera el cargo el viernes 7 de agosto en Cali, tras derrotar en segunda vuelta al candidato de izquierda Iván Cepeda. Desde su toma de posesión, De la Espriella anunció la derogación del impuesto al patrimonio —que grava únicamente a personas con activos líquidos superiores a un umbral equivalente a más de 20 millones de pesos mexicanos— y reiteró su intención de eliminar ministerios y entidades para reducir el aparato estatal. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anunció un recorte del gasto público de al menos 20 billones de pesos colombianos (unos 6 mil 400 millones de dólares), equivalente a cerca de 1 por ciento del PIB, en un contexto en el que la nueva administración calcula el déficit fiscal en 7.8 por ciento del producto interno bruto.
En materia de política exterior, el nuevo gobierno colombiano reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán —territorio sirio ocupado por Tel Aviv desde 1967— y la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, con lo cual congeló las relaciones con la República Árabe Saharaui Democrática. Colombia se convirtió así en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos durante el primer gobierno de Donald Trump, en reconocer la anexión israelí de los Altos del Golán. El canciller israelí, Gideon Sa’ar, calificó la decisión como “histórica”. Ambos anuncios se dieron en los mismos días en que el país enfrentaba la emergencia por el sismo.
En redes sociales, De la Espriella se dirigió a los colombianos afectados por el terremoto para asegurarles que su gobierno hará “todo lo necesario” para protegerlos y acompañarlos en la recuperación de las regiones afectadas.