Trump cerró un acuerdo minero con Kazajistán; sus hijos ya habían invertido antes de la firma

Una investigación de The New York Times revela que Donald Trump Jr. y Eric Trump invirtieron en la empresa detrás del proyecto de tungsteno kazajo meses antes de que el trato se cerrara formalmente en noviembre de 2025.

El gobierno de Estados Unidos firmó el 6 de noviembre de 2025, durante una cumbre de alto nivel en Washington con los cinco líderes de Asia Central, un acuerdo que otorga a la empresa Kaz Resources acceso a una de las mayores reservas de tungsteno sin explotar del mundo, ubicada en el yacimiento Severniy Katpar, en Kazajistán. El tungsteno es un metal esencial para la fabricación de ojivas de misiles, aviones de combate y chips de computadora. Según los términos del trato, la empresa estadounidense se queda con 70% del proyecto conjunto, mientras que la compañía minera estatal kazaja retiene 30%.

Una investigación publicada hace poco más de una semana por The New York Times reveló que, meses antes de que el acuerdo se cerrara formalmente, Donald Trump Jr. y Eric Trump ya habían invertido en Skyline Builders, la empresa vinculada al proyecto, a través de Dominari Securities, una firma con oficinas en la Torre Trump de Nueva York. De acuerdo con el reportaje, esa inversión se realizó en agosto de 2025, semanas antes de que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, se reuniera con el presidente kazajo Kassym-Jomart Tokáyev en el hotel St. Regis de Nueva York, encuentro en el que el propio Trump intervino por teléfono para avanzar en la negociación.

“Así es como empezó y se desarrolló la relación”, dijo Allan Evans, socio de Dominari Securities, sobre los vínculos entre la firma y los hijos de Trump.

Una red más amplia de negocios familiares

El reportaje del NYT no se limita al caso de Kazajistán. Según el diario, al menos 14 empresas con vínculos financieros a las familias Trump o Lutnick colaboran activamente con el gobierno federal estadounidense en acuerdos mineros clave, en un patrón que —según la investigación— comenzó poco después de que Trump regresara a la presidencia, cuando los hijos de ambas familias participaron en acuerdos de criptomonedas mientras sus padres impulsaban políticas favorables a ese sector.

Los hijos del secretario Lutnick, Brandon y Kyle, están conectados al mismo entramado a través de Cantor Fitzgerald, la firma de inversión de la familia Lutnick, que ayudó a captar 210 millones de dólares para un inversionista involucrado en el proyecto kazajo. Adicionalmente, el gobierno de Trump comprometió hasta 1,600 millones de dólares en financiamiento federal para USA Rare Earth, otra empresa fundada por Pini Althaus, el empresario detrás de Kaz Resources.

Las versiones oficiales

El Departamento de Comercio de Estados Unidos afirmó en un comunicado que ni Lutnick ni ningún funcionario de esa dependencia sostuvieron interacción o conversación alguna con Cantor Fitzgerald en relación con el sector de minerales de tierras raras, y precisó que Lutnick ya había vendido su participación accionaria en esa firma. Por su parte, el vocero de Donald Trump Jr. señaló que este es “un inversionista indirecto” en el proyecto, “sin ningún papel operativo”, y que no se comunica con el gobierno federal a nombre de ninguna empresa en la que invierte o a la que asesora.

NOTA EDITORIAL

Los hallazgos centrales de esta nota —las fechas de inversión de los hijos de Trump y Lutnick, los montos comprometidos y la lista de 14 empresas con vínculos familiares— provienen de la investigación de The New York Times, confirmada y retomada por Reuters, Financial Times y otros medios. Las versiones de la Casa Blanca, el Departamento de Comercio y los voceros de la familia Trump, que niegan un conflicto de interés directo, se presentan aquí como posiciones oficiales, no como hechos verificados de manera independiente. Ninguna autoridad estadounidense ha abierto, hasta el momento, una investigación formal por posible conflicto de interés derivado de estos hechos.