Tras casi 14 horas de audiencia, un juez federal determinó que existen elementos suficientes para procesar al exgobernador de Guerrero por el presunto ocultamiento de videos clave sobre la desaparición de los normalistas en 2014. Permanecerá en prisión preventiva en el Altiplano.
Almoloya de Juárez, Estado de México.— El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, fue vinculado a proceso la madrugada de este miércoles por su presunta participación en el ocultamiento de evidencia relacionada con la desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Tras una audiencia de casi 14 horas, el juez de control adscrito al Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez determinó que la Fiscalía General de la República (FGR) presentó datos de prueba suficientes para procesar al exmandatario estatal.
El juzgador ratificó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, por lo que Aguirre Rivero permanecerá recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano por lo menos cuatro meses, mientras avanza el proceso. Además, reclasificó el delito imputado originalmente por la Fiscalía —desaparición forzada de personas— por el de desaparición forzada cometida por servidores públicos, cuya pena puede alcanzar entre 40 y 60 años de prisión.
De acuerdo con la FGR, Aguirre Rivero —gobernador de Guerrero entre abril de 2011 y octubre de 2014, cuando renunció tras la desaparición de los estudiantes— ordenó ocultar y destruir grabaciones captadas por cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala, que habrían mostrado el momento en que policías municipales y estatales interceptaron el autobús en el que viajaban normalistas la noche del 26 de septiembre de 2014. La titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, sostuvo que el ocultamiento de las grabaciones fue “el resultado de una operación dolosa y deliberadamente estructurada desde la cúpula del Poder Ejecutivo Estatal”. Aguirre fue detenido el 6 de agosto en el Estado de México por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en cumplimiento de una orden de aprehensión.
Durante la audiencia, la defensa del exgobernador presentó 31 datos de prueba con los que buscó desvirtuar la imputación, incluidos testimonios de exfuncionarios de su administración, argumentando que Aguirre no se encontraba en Guerrero el día en que presuntamente recibió un disco con los videos, sino en la Ciudad de México. El propio Aguirre se declaró inocente ante el juez y afirmó tener “la conciencia tranquila” respecto a lo ocurrido con los normalistas.