El inmueble de tres pisos en la colonia Las Quintas estaba deshabitado desde hace más de diez años. No hay heridos ni detenidos. El paradero del gobernador con licencia sigue siendo desconocido.
Una vivienda propiedad del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue atacada a balazos la mañana de este sábado 9 de mayo en la colonia Las Quintas de Culiacán. El hecho ocurrió a las 10:12 horas, cuando un grupo armado se presentó en el inmueble ubicado en la calle Lago de Cuitzeo, frente a un parque, y disparó en repetidas ocasiones con rifles de alto poder contra la fachada de la construcción de tres niveles pintada de blanco.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó el ataque mediante un comunicado oficial y precisó que al lugar acudieron de inmediato elementos de distintas corporaciones policiacas y militares para acordonar la zona e iniciar las diligencias periciales. En el sitio quedaron diversos casquillos percutidos asegurados por personal forense. Hasta el momento no se reportan personas heridas ni detenidos por este atentado.
| El ataque en datos |
| Elemento | Detalle |
| Hora del ataque | 10:12 horas del sábado 9 de mayo de 2026 |
| Ubicación | Calle Lago de Cuitzeo, colonia Las Quintas, Culiacán, Sinaloa |
| Inmueble | Casa de tres niveles, pintada de blanco, frente a un parque |
| Propiedad adquirida | 1984. Rocha Moya vivió ahí hasta 2021 |
| Estado del inmueble | Deshabitada desde hace más de 10 años (SSP Sinaloa) |
| Armas utilizadas | Rifles de alto poder, según reportes extraoficiales |
| Víctimas | Ninguna. No hay heridos ni fallecidos |
| Detenidos | Ninguno hasta el momento |
| Autoridad que confirmó | Sinuhé Téllez López, secretario de Seguridad Pública de Sinaloa |
| Quién es Rocha Moya y por qué pidió licencia |
Rubén Rocha Moya ganó la gubernatura de Sinaloa en 2021 bajo las siglas de Morena. Su administración entró en crisis profunda cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó junto a otros nueve funcionarios de alto rango del gobierno estatal de presuntos nexos con el crímen organizado, específicamente con la fracción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Según las acusaciones del DOJ, Rocha Moya habría recibido protección del grupo criminal a cambio de apoyo en las elecciones de 2021 y de intercambios económicos.
Entre los funcionarios también señalados figura el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien igualmente solicitó licencia de su cargo. El 1 de mayo de 2026, Rocha Moya pidió al Congreso del Estado licencia temporal, argumentando que la medida evitaría obstruir las investigaciones de la Fiscala General de la República. Calificó las acusaciones de falsas y dolosas. El Congreso aprobó la licencia el 2 de mayo y designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, quien se desempeñaba como secretaria General de Gobierno.
| Paradero desconocido y protección federal |
Desde que solicitó la licencia, el paradero de Rubén Rocha Moya es desconocido públicamente, lo que ha generado gran especulación política y periodística en Sinaloa. No obstante, se informó de manera extraoficial que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, le brinda protección personal para prevenir posibles agresiones en su contra.
La presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse directamente sobre el ataque a la vivienda este sábado. Al ser consultada, se limitó a señalar que la Secretaría de Seguridad de Sinaloa ya había emitido un comunicado al respecto, sin agregar valoración propia sobre el hecho.
| El contexto: Culiacán en estado de tensión |
El ataque a la casa de Rocha Moya ocurre en un momento de alta tensión en Sinaloa. Desde la fractura interna del Cártel de Sinaloa en 2024, cuando los Chapitos y la faccción de los Mayos se enfrentaron abiertamente, Culiacán ha registrado episodios recurrentes de violencia. La ciudad ha vivido bloqueos, enfrentamientos armados y asesinatos de perfiles de alto impacto que mantienen a la población en estado de alerta.
Las acusaciones del DOJ contra Rocha Moya y otros funcionarios estatales se enmarcan en lo que las autoridades estadounidenses describieron como una política de tolerancia cero hacia la corrupción institucional vinculada al narcotráfico. El ataque de este sábado añade un elemento simbólico de alta intensidad a una crisis política que ya tenía al estado sacudido: ahora la violencia toca directamente los inmuebles del funcionario más poderoso de Sinaloa.
| Ángulo fronterizo |
Lo que ocurre en Sinaloa no es ajeno a Tamaulipas ni a la frontera noreste. Ambos estados comparten una condición que los periodistas de la región conocen bien: la de ser territorios donde la política y el crimen organizado han coexistido históricamente en espacios peligrosamente cercanos. Las acusaciones del DOJ contra Rocha Moya son del mismo tipo que las investigaciones que rodean a figuras políticas de Tamaulipas, incluyendo al propio ex gobernador Cabeza de Vaca.
El ataque de hoy en Culiacán manda una señal que rebasa las fronteras estatales: en México, pedir licencia y desaparecer de la vista pública no garantiza protección cuando los actores del crimen organizado deciden mandar mensajes. Y los mensajes, en este país, con frecuencia llegan en forma de balas contra fachadas.