Un grupo armado irrumpió en un rancho de la comunidad de Texcalapa, maniató a sus víctimas y las acribilló. Seis integrantes de una familia y cuatro trabajadores fueron asesinados. La Fiscalía de Puebla investiga un posible conflicto familiar.
Puebla.- Una masacre que conmociona a México se registró la madrugada de este domingo en la comunidad de Texcalapa, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, en la región Mixteca del estado de Puebla. Un comando armado irrupció en un rancho, maniató a sus ocupantes y los ejecutó con disparos en la cabeza. El saldo: diez personas sin vida, entre ellas una bebé de tan solo un mes y veinte días de nacida, y dos niños de 10 y 14 años.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 2:00 de la madrugada, cuando vecinos alertaron a las autoridades al escuchar detonaciones de arma de fuego y observar al menos un vehículo con personas armadas abandonar el lugar. Al arribo de policías municipales y paramédicos, encontraron a las víctimas maniatadas y sin vida en el interior del inmueble. Una de las mujeres aún presentaba signos vitales, pero falleció durante el traslado, en el cruce conocido como El Pitayo.
| “Una masacre en una familia… ajuste de cuentas, venganza, no es posible, niños recién nacidos. Estamos viendo esto por todos lados.” — Arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, Arqdiócesis de Puebla |
La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla (SSP) confirmó oficialmente el fallecimiento de diez personas: seis hombres, tres mujeres y una menor de edad. Según la Fiscalía General del Estado, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, seis de las víctimas eran integrantes de una misma familia, mientras que cuatro eran trabajadores del rancho que se encontraban en el lugar al momento del ataque.
| Categoría | Número de víctimas |
| Hombres adultos | 4 |
| Mujeres adultas | 3 |
| Niños (10 y 14 años) | 2 |
| Bebé recién nacida (1 mes 20 días) | 1 |
| — Integrantes de la familia | 6 |
| — Trabajadores del rancho | 4 |
| TOTAL | 10 fallecidos |
La fiscal Pastor Betancourt señaló que la primera línea de investigación apunta hacia un conflicto de índole familiar como posible móvil del ataque. Reportes periodísticos indican que la familia tenía vínculos con el sector del transporte en la región. No obstante, las autoridades subrayaron que la investigación sigue en curso y que no se descarta ninguna hipótesis.
Ante la magnitud del crimen, autoridades de los tres órdenes de gobierno activaron protocolos de emergencia. La Policía Estatal, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Fiscalía General del Estado desplegaron operativos de seguridad, labores de inteligencia y revisiones en los accesos a la comunidad. El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, informó que se redobló la vigilancia en Tehuitzingo en coordinación con elementos militares.
Uno de los factores que complicó la respuesta inicial fue la falta de cobertura telefónica e internet en la zona de Texcalapa, lo que retrasó la llegada de los reportes y explicó las discrepancias en las versiones iniciales. La zona ha quedado asegurada mientras los peritos ministeriales continúan con la recolección de evidencia e identificación de las víctimas. Hasta el momento de esta publicación, no se reporta ningún detenido.