Sheinbaum descarta riesgos y llama “plumas del viejo régimen” a quienes acusan a Morena; Trump dice que en México “gobierna el narco” — pero nunca se lo dice en la cara a la presidenta
Dos exfuncionarios del gobierno de Sinaloa cruzaron la frontera y se entregaron voluntariamente a autoridades de Estados Unidos. El gesto abrió una grieta política que la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que enfrentar este lunes desde el Palacio Nacional: ¿es Morena un narcopartido? ¿es México un narcogobierno, como dice Donald Trump? La mañanera de hoy fue, en buena medida, un campo de batalla verbal.
El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, ingresó a Estados Unidos el 11 de mayo por Nogales, Arizona, y quedó bajo custodia federal. Fue trasladado a Nueva York, donde se declaró no culpable ante la Corte del Distrito Sur y habría iniciado conversaciones para convertirse en testigo cooperante. Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas, siguió el mismo camino. Ambos son figuras cercanas al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien enfrenta cargos en esa misma corte neoyorkina por presuntos vínculos con Los Chapitos, la faccción dominante del Cártel de Sinaloa.
| Nombre | Cargo | Acusación (EU) |
| Gerardo Mérida Sánchez | Exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa (2023–2024) | Vínculos con Los Chapitos, sobornos por alertas de operativos |
| Enrique Díaz Vega | Exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa | Presunta protección al Cártel de Sinaloa |
| Rubén Rocha Moya | Gobernador con licencia de Sinaloa (Morena) | Acusado por el Distrito Sur de Nueva York; en México |
Sheinbaum: “Ningún riesgo. Ninguno”
La presidenta fue concisa y directa al ser cuestionada en la mañanera. Descartó cualquier amenaza institucional para su gobierno o para Morena. “Fue una decisión de ellos entregarse. No hay ningún riesgo, ninguno. No hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales de cuello blanco ni de la delincuencia organizada”, afirmó ante medios de comunicación.
La mandataria también contraatacó a la prensa y los analistas críticos, llamándolos “plumas del viejo régimen” y recordó el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad del gobierno de Felipe Calderón, condenado en Estados Unidos por sus vínculos probados con el narcotráfico. El argumento implícito: si hubo narcogobierno, fue el de antes.
Trump lo dice públicamente, pero no se lo dice a ella
Cuando un reportero preguntó si Trump era la voz más fuerte en acusar a México de narcogobierno, Sheinbaum fue cuidadosa pero contundente: “El presidente Trump lo ha dicho, pero cada vez que hablamos, no me lo dice a mí. Ha dicho que en México hay gobiernos de narcos, pero no se refiere a la Presidenta. Y además siempre le he dicho: no es cierto, presidente.”
Lejos de romper con Washington, Sheinbaum anunció una agenda de reuniones de alto nivel en materia de seguridad: el director del Departamento de Seguridad Nacional de EU llega jueves y viernes; Sara Carter, directora de la Oficina de Política de Control de Drogas, arriba en días próximos; y el 27 de mayo visitará el embajador Grib. El mensaje de fondo: cooperación sí, subordinación no.
| “Nos pueden ayudar con información, bienvenidos. Pero tiene que operar necesariamente las instituciones mexicanas. No puede operar Estados Unidos en México. Se llama soberanía.” — Sheinbaum |
Los “comentócratas”: la respuesta desde los medios y la oposición
La reacción en medios y partidos de oposición fue inmediata y encendida. El periodista Héctor de Mauleón escribió en X: “Lo de narcopartido ya no se los quita ni Dios Padre.” El expresidente Felipe Calderón le respondió: “‘No hay pruebas, no hay pruebas’, pero se entregaron. A confesión de parte, relevo de pruebas.”
El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, fue más lejos: “Hay que decir las cosas por su nombre: Morena se convirtió en un narcopartido. Ya no estamos frente a casos aislados, sino frente a un patrón sistemático de infiltración criminal en gobiernos, campañas, policías, aduanas, fiscalías y estructuras de Morena.”