La presidenta acusó al Departamento de Justicia de Estados Unidos de aliarse con una facción del Cártel de Sinaloa para capturar a Ismael ‘El Mayo’ Zambada, lo que habría desatado el conflicto entre Los Chapitos y Los Mayos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este viernes, durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, que los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quienes encabezan la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, deberían estar en la cárcel, y criticó con dureza las negociaciones que esa facción sostuvo con autoridades de Estados Unidos para la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.
“Lo que puede pensarse, por las evidencias que hay, es que se provoca un conflicto al interior del Cártel de Sinaloa, por la traición de un miembro de ese grupo a otro miembro, a través de lo que presumimos fue una injerencia en nuestro país sin información al gobierno mexicano”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La tesis de la traición y la injerencia
La mandataria explicó que, de acuerdo con las evidencias disponibles, la captura de Zambada se derivó de una traición de uno de los hijos de “El Chapo” en su contra, en el marco de lo que su gobierno presume fue una injerencia de autoridades estadounidenses en territorio mexicano, sin informar previamente al gobierno de México. Sheinbaum sostuvo que aliarse con una facción criminal frente a otra “nunca da resultados” y, por el contrario, genera más violencia, tal como —dijo— quedó demostrado durante el gobierno de Felipe Calderón, cuando se protegió a una facción del Cártel de Sinaloa frente a otros grupos.
“Cuando el Estado mexicano detiene a los delincuentes, la violencia disminuye; en cambio, al actuar unilateralmente, se fomenta la división y el derramamiento de sangre”, señaló la presidenta, quien insistió en que es “muy distinto” que un país comparta información para que sea el propio Estado mexicano el que realice las detenciones, a que una autoridad extranjera intervenga directamente favoreciendo a una facción criminal sobre otra.
Las contradicciones que persisten
Sheinbaum reiteró que existe una contradicción entre las distintas versiones sobre cómo llegaron Zambada y Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense: una sostiene que ambos arribaron “por casualidad” a la frontera, mientras que otra —sustentada en la propia exhibición pública que hizo el FBI del avión utilizado— ubica la aeronave como parte de una operación de esa agencia. “Al decir ‘fue mi operación’, quiere decir que participaron, no que llegaron por casualidad”, expresó la mandataria, quien añadió que corresponderá a la Fiscalía General de la República determinar si estas contradicciones derivan en alguna acción penal.
El llamado a la cooperación bilateral
Pese a sus señalamientos, la presidenta destacó que la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos sí ha dado resultados positivos, como la reducción de 70% en el ingreso de fentanilo desde México hacia territorio estadounidense. Sheinbaum reiteró su llamado a las agencias y al gobierno de Estados Unidos para que coordinen sus acciones con México, evitando actos que —a su juicio— vulneren la soberanía nacional. “Es mejor coordinarnos, es mejor colaborar, porque los resultados siempre son mejores cuando colaboramos que cuando se actúa de manera unilateral, incluso violando la soberanía”, afirmó.
La mandataria fue enfática en que su gobierno no protege a ningún integrante de la delincuencia organizada: “Por supuesto que El Mayo Zambada, Joaquín El Chapo Guzmán y sus hijos deben estar detenidos porque hay pruebas. Nadie está defendiendo a ningún narcotraficante, jamás lo haríamos, porque nosotros no hacemos acuerdos como los que hizo Calderón en su momento”, sostuvo, e invitó a los medios de comunicación a investigar la cadena de hechos que va desde la detención y extradición de Ovidio Guzmán hasta la llegada de Zambada y Guzmán López a Estados Unidos.