Hallan en fosa clandestina a exasesor de Rocha Moya señalado por presuntos vínculos con Los Chapitos

San José del Cabo, Baja California Sur.- Más de dos meses después de su desaparición, las autoridades de Baja California Sur confirmaron la identidad de los restos hallados en una fosa clandestina en el municipio de Los Cabos: se trata de Carlos Alberto Beltrán Olmeda, exasesor político del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y exoficial mayor del ayuntamiento de Los Cabos, quien había sido señalado públicamente meses atrás por presuntos vínculos con Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.

La confirmación genética se dio el fin de semana del 22 de agosto, luego de que los restos fueran localizados el 13 de julio en un camino de terracería rumbo a la colonia La Ballena, en San José del Cabo. La Fiscalía General de Justicia del Estado (PGJE) de Baja California Sur confirmó el hallazgo y ofreció condolencias a los familiares, mientras la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada mantiene abierta la investigación para identificar a los responsables.

Una carrera política de más de una década

Beltrán Olmeda construyó su trayectoria en el servicio público sinaloense desde 2015, cuando se desempeñó como asesor de los entonces diputados Susana Corella Platt y Bernardino Antelo Esper. A partir de 2021 pasó a formar parte del círculo cercano de Rubén Rocha Moya, entonces gobernador electo de Sinaloa, y también asesoró a la alcaldesa de Navolato, Margoth Urrea Pérez, y al presidente municipal de Ahome, Gerardo Vargas Landeros.

En febrero de 2022 llegó a Los Cabos, Baja California Sur, como asesor del gobierno municipal, y en septiembre de 2023 fue promovido a oficial mayor del ayuntamiento —un cargo con control directo sobre los recursos y la administración interna del municipio—. Según declaró en su momento el alcalde de Los Cabos, Óscar Leggs Castro, ese nombramiento se dio «por instrucciones del gobernador y del gobierno estatal», lo que colocó a Beltrán Olmeda como una pieza directamente vinculada a la estructura política de Rocha Moya, más allá de la administración local.

Las narcomantas y los señalamientos por Los Chapitos

Su salida del cargo no fue voluntaria en el sentido estricto: renunció el 25 de mayo de 2026, después de que distintos medios comenzaran a indagar sobre presuntos vínculos suyos con el crimen organizado. Poco antes de su renuncia, aparecieron narcomantas en Los Cabos que lo señalaban directamente como parte de una red vinculada a Los Chapitos, y reportes periodísticos sostuvieron que habría sido «reclutado en Culiacán» por estructuras cercanas a Iván Archivaldo Guzmán, uno de los hijos de «El Chapo» al frente de esa facción del cártel. Su nombre también fue relacionado con BOATIP de México, una empresa desarrolladora de aplicaciones que, según señalamientos, habría sido utilizada como vehículo de financiamiento de campañas políticas.

Secuestro, extorsión y un video que documentó su muerte

Beltrán Olmeda desapareció el 6 de junio de 2026 en la colonia La Conquista, en Culiacán, Sinaloa —es decir, ya de vuelta en su estado natal tras dejar su cargo en Los Cabos—. De acuerdo con un video que circuló posteriormente en páginas vinculadas al crimen organizado, habría sido privado de la libertad y trasladado a un punto cercano a La Ballena, en San José del Cabo, donde presuntamente fue torturado para exigirle más dinero, pese a que —siempre según esa misma versión— ya había pagado cinco millones de pesos por su liberación. Sus restos permanecieron sin identificar durante más de un mes, hasta que el análisis de perfiles genéticos, cotejado con bases de datos institucionales, confirmó que correspondían a Beltrán Olmeda.

El caso golpea de nuevo al entorno de Rocha Moya

El hallazgo se suma a un momento ya de por sí delicado para el gobernador de Sinaloa. Rubén Rocha Moya solicitó recientemente una segunda licencia al cargo, en medio de investigaciones que involucran a distintos integrantes de su círculo cercano por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Hasta el momento, ni el propio Rocha Moya ni el gobierno del estado de Sinaloa han emitido una declaración pública detallada sobre el caso específico de Beltrán Olmeda, y las autoridades de Baja California Sur tampoco han revelado líneas de investigación, sospechosos o la causa oficial de muerte más allá de lo documentado en el video atribuido a grupos criminales.

Lo que sigue

El caso de Carlos Beltrán Olmeda se perfila como uno más dentro de una serie de episodios que han puesto bajo escrutinio la relación entre funcionarios del gobierno de Sinaloa y estructuras del crimen organizado, en un estado que ha vivido una intensa violencia relacionada con la fragmentación del Cártel de Sinaloa tras la captura y extradición de varios de sus líderes históricos. La Fiscalía de Baja California Sur mantiene abierta la carpeta de investigación, mientras que el impacto político del caso —dada la cercanía de Beltrán Olmeda con el gobernador Rocha Moya— probablemente seguirá generando presión sobre el gobierno estatal en las próximas semanas.