Diego Sebastián Rosen y la red «Nomad P.M.»: cómo operaba y su vínculo con el crimen contra Jonathan Meléndez

Diego Sebastián Rosen Ferlini, de nacionalidad argentina, es señalado por las autoridades como el presunto autor material del asesinato de Jonathan Meléndez, su esposa Ana Paula, su hija de 3 años y una trabajadora doméstica, el 1 de septiembre de 2026 en Atizapán de Zaragoza. Era socio de negocios de Meléndez y, según la Fiscalía, aprovechó esa relación de confianza para ingresar a la vivienda. Su cuenta de Instagram (@sebasrosen26), donde se presentaba como «emprendedor de estilo de vida» con contenido motivacional, fue borrada horas después de conocerse el caso.

2. El negocio legítimo: Nomad P.M.

Rosen y Meléndez eran socios en Nomad P.M., una empresa de administración de propiedades («property management») dedicada a la renta vacacional de casas de lujo. Su modelo de negocio consistía en gestionar propiedades de dueños privados a cambio de una comisión.

Portafolio de la empresa: administraban 44 propiedades en total —32 en Valle de Bravo (Estado de México), 5 en Acapulco, 4 en Tepoztlán y 1 en Cuernavaca—, con tarifas de entre 7,000 y 50,000 pesos por noche. Meléndez y Rosen operaban directamente las 32 propiedades de Valle de Bravo. Entre las casas más destacadas estaba «Casa Lumeria» en Tepoztlán, con seis recámaras, capacidad para 16 personas y temazcal, a 20,000 pesos la noche.

Origen del nombre: la marca operó primero como «+Relax» y, tras acumular denuncias públicas de fraude, se relanzó como «Nomad P.M.» —un patrón habitual para distanciarse de la mala reputación previa. Tras el homicidio de Meléndez, el sitio web de Nomad P.M. desapareció de manera repentina.

3. Cómo se promocionaba

  • Redes sociales: una cuenta de Instagram con más de 18,000 seguidores, apoyada con menciones de influencers.
  • Discurso de marca: un tono aspiracional y de «escape», con frases como «el tiempo baja el ritmo y todo invita a disfrutar», resaltando albercas privadas, jardines y hornos de leña.
  • Alcance: más allá de México, llegaron a promocionar un departamento en Madrid para Semana Santa.

4. El patrón de fraude denunciado

Antes del crimen, Rosen y Nomad P.M. (bajo sus dos nombres) ya enfrentaban acusaciones públicas de fraude. El modus operandi documentado por víctimas:

  1. Contacto inicial muy cordial y «cautivador» vía redes sociales.
  2. Pago total exigido por adelantado, por transferencia a una cuenta «empresarial».
  3. Las víctimas eran integradas a un grupo de WhatsApp para el seguimiento de su reserva.
  4. Cerca de la fecha de la renta, el grupo se cerraba o eran bloqueados, sin entrega de la propiedad ni devolución del dinero.

Se contabilizan al menos 11 víctimas, con pérdidas conjuntas estimadas entre 500,000 y 2,000,000 de pesos. Un caso documentado: una familia perdió 400,000 pesos al intentar rentar una villa en Acapulco para el cumpleaños de un abuelo; fueron bloqueados un día antes de la fecha reservada. La víctima señaló que la esposa de Rosen, Paola Mandri, participaba activamente en la comunicación con clientes —incluso con mensajes de audio— y expresó preocupación de que ella siga en libertad.

5. El conflicto que habría detonado el crimen

La línea de investigación principal apunta a una disputa económica dentro de la propia sociedad Nomad P.M.:

  • Rosen habría solicitado a Meléndez un préstamo de 300,000 pesos, vinculado al negocio de rentas.
  • Meléndez habría descubierto un intento de fraude por parte de su socio dentro de la operación conjunta.
  • Ese hallazgo habría generado la tensión que, según la Fiscalía, derivó en la planeación del ataque: Meléndez había advertido a un amigo que se reuniría con un socio con quien tenía «problemas», y pidió que avisaran a las autoridades si perdía contacto.

6. Situación legal actual

Rosen es tratado como «presunto responsable» y se mantiene bajo el principio de presunción de inocencia mientras avanza el proceso judicial. Paralelamente, las autoridades investigan si él y Nomad P.M. enfrentan también acusaciones formales de fraude por parte de las presuntas víctimas del esquema de rentas, de manera independiente al caso del multihomicidio.