Tras el asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, y de su familia, salió a la luz que el principal detenido por el crimen, Diego Sebastián «N» (Rosen Ferlini), de nacionalidad argentina, no solo era socio de negocios legítimo de Meléndez en la administración de rentas vacacionales, sino que —junto con su esposa, Paola Mandri, también argentina— habría operado un esquema de fraude en renta de propiedades de lujo que afectó al menos a 11 personas, con pérdidas conjuntas de entre 500,000 y 2,000,000 de pesos.
El plan familiar que terminó en fraude
La víctima, que pidió mantener el anonimato, relató que intentó rentar una villa en Acapulco para celebrar el cumpleaños de su abuelo. Se trataba de un evento familiar importante: cuatro familias juntaron recursos para cubrir el costo de la propiedad y organizar la celebración juntos.
Cómo dieron con la oferta
La encontraron a través de una cuenta de Instagram operada bajo el nombre «Nomad», con más de 18,000 seguidores. Lo que les dio confianza fue precisamente el respaldo aparente de figuras públicas: la cuenta era mencionada y recomendada por artistas e influencers.
«Teníamos confianza porque artistas e influencers recomendaban esta página,» explicó la víctima.
El engranaje del fraude, paso a paso
- Contacto por Instagram — la negociación inicial se dio a través de mensajes directos en la red social.
- Pago total por adelantado — se les pidió transferir el monto completo a una cuenta a nombre de la «empresa», como condición para apartar la propiedad.
- Grupo de WhatsApp — una vez pagado, los integraron a un grupo de WhatsApp donde presuntamente darían seguimiento a los detalles de su estancia.
- El bloqueo — un día antes de la fecha de llegada, tanto Diego Sebastián como Paola Mandri dejaron de responder y bloquearon a la familia del grupo.
«Nos metieron a un grupo de WhatsApp y después nos bloquearon. Ya no contestaban,» contó la víctima. Nunca tuvieron acceso a la propiedad ni recuperaron su dinero.
El papel de Paola Mandri
Un dato que la víctima subrayó especialmente es que Mandri no era una figura pasiva: participaba activamente en la comunicación con los clientes, incluso enviando mensajes de voz al grupo para tranquilizarlos, asegurando que «todo estaba perfecto» con la reserva.
«Eran muy cautivadores»
La víctima describió la impresión que causaba la pareja al primer contacto —clave para entender por qué tantas personas cayeron en el esquema:
«Eran personas muy cautivadoras, muy serviciales. Ofrecían experiencias maravillosas.»
Esa cordialidad y aparente profesionalismo, sumada al respaldo de influencers, fue el gancho que sostuvo el negocio durante meses.
Antecedentes del esquema
Según reportes, el negocio no nació como «Nomad»: antes operó bajo el nombre «Más Relax», cuenta que habría sido cerrada tras acumular denuncias de fraude similares. El relanzamiento bajo el nombre «Nomad» (después «Nomad P.M.») permitió reiniciar la operación con una imagen renovada, sin el lastre de las quejas previas.
Lo que preocupa a la víctima ahora
Con la atención pública centrada casi por completo en el homicidio de Meléndez y su familia, la víctima expresó inquietud por la impunidad del fraude en sí: mientras Diego Sebastián está detenido por el multihomicidio, Paola Mandri permanece en libertad, pese a su participación documentada en el esquema que dejó a varias familias sin su dinero y sin las vacaciones que habían planeado.