El hombre que ha vivido 271 días con un riñón de cerdo

Boston, Massachusetts.- Tim Andrews, de 66 años, vivió 271 días sin necesidad de diálisis con un riñón de cerdo genéticamente modificado, la duración más larga registrada hasta ahora para un xenotrasplante de este tipo en una persona viva. El caso, documentado por el Massachusetts General Hospital, se considera un hito para la investigación que busca aliviar la escasez de órganos para trasplante.

Andrews, originario de Concord, Nuevo Hampshire, padecía insuficiencia renal en etapa terminal a causa de la diabetes tipo 2 y enfrentaba una espera estimada de hasta siete años para conseguir un riñón humano compatible.

La cirugía y el órgano

El 25 de enero de 2025, un equipo del Mass General Brigham le trasplantó un riñón de un cerdo miniatura de raza Yucatán, modificado genéticamente por la empresa de biotecnología eGenesis, con sede en Cambridge, Massachusetts. Los científicos de eGenesis realizaron 69 ediciones genómicas mediante la tecnología CRISPR-Cas9, entre ellas la inactivación de retrovirus endógenos porcinos, para reducir el riesgo de rechazo inmunológico y de transmisión de infecciones entre especies.

La cirugía, de dos horas y media, estuvo encabezada por el doctor Tatsuo Kawai, director del Centro Legorreta para la Tolerancia Clínica en Trasplantes; el doctor Leonardo Riella fungió como director médico del programa de trasplante renal, y el doctor Nahel Elias como director quirúrgico. Andrews fue dado de alta el 1 de febrero de 2025.

“En cuanto desperté de la cirugía, la nube de la diálisis desapareció. Me sentí revitalizado”, dijo Andrews sobre los primeros días tras el trasplante.

— Tim Andrews, paciente

271 días y una segunda oportunidad

El riñón porcino funcionó sin necesidad de diálisis durante 271 días, hasta que hacia octubre de 2025 comenzó a fallar por un deterioro en los vasos sanguíneos del órgano y tuvo que ser retirado. Andrews volvió a depender de la diálisis durante 82 días más, hasta que en enero de 2026 recibió un riñón humano de un donante fallecido, que hasta ahora ha funcionado con normalidad.

Se trata del segundo caso de xenotrasplante renal en un paciente vivo que realiza el mismo hospital, parte de un programa de investigación que busca convertir los riñones porcinos modificados genéticamente en una alternativa real mientras los pacientes esperan un órgano humano, o incluso en una terapia definitiva a largo plazo.

“Este segundo xenotrasplante nos da otra oportunidad excelente de aprender cómo hacer viables a largo plazo los órganos porcinos modificados genéticamente.”

— Dr. Tatsuo Kawai, cirujano principal

La escasez de órganos, el problema de fondo

En Estados Unidos, alrededor de 100 mil personas esperan actualmente un trasplante de riñón, mientras que solo se realizan cerca de 25 mil trasplantes renales al año. El doctor Riella ha descrito la escasez de órganos como “la mayor crisis” que enfrenta actualmente el campo de los trasplantes, y ha señalado que los xenotrasplantes podrían convertirse en una alternativa para pacientes que no cuentan con un donante vivo.