Del micrófono crítico al lugar de honor: López-Dóriga aparece como invitado especial en el acto que él mismo suele cuestionar

El periodista fue captado junto a las Fuerzas Armadas en la ceremonia de Sheinbaum por los Niños Héroes de Chapultepec; nadie ha confirmado quién lo invitó, y en redes ya lo tachan de «cara dura, cinismo e hipocresía»

CIUDAD DE MÉXICO.— El periodista Joaquín López-Dóriga, uno de los comunicadores que con más frecuencia cuestiona en su noticiero al gobierno de la 4T, apareció el 13 de septiembre de 2026 en un lugar que pocos esperaban: como invitado especial en la ceremonia oficial por el 179 aniversario de la Gesta Heroica de los Niños Héroes de Chapultepec, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Altar a la Patria.

UN LUGAR DE HONOR, NO DE PRENSA

El detalle que disparó la polémica no fue que López-Dóriga acudiera al evento, sino desde dónde lo hizo. Mientras el resto de los periodistas cubrían la ceremonia desde la zona de prensa designada para medios, él ocupó un lugar privilegiado junto a integrantes de las Fuerzas Armadas, como invitado especial del acto. Ahí, además de la ceremonia militar tradicional, la presidenta entregó seis espadines.

El propio López-Dóriga compartió el momento en su cuenta de X, ajeno por completo a la controversia que se venía: «Impresionante. Cien cadetes disparan salva de honor con un solo tiro», escribió.

«CARA DURA, CINISMO E HIPOCRESÍA»: LA CRÍTICA EN REDES

La imagen del periodista en ese sitio, en contraste con su postura habitual frente al gobierno, no tardó en generar reacciones. La cuenta Lord Molécula Oficial fue de las más citadas al señalar la contradicción:

«Desconozco qué servidor público invitó a LODO (@lopezdoriga) como invitado especial. Pero se necesita mucha cara dura, cinismo e hipocresía para acudir a la Gesta Heroica…».

El reclamo de fondo es simple: para buena parte de quienes reaccionaron, resulta difícil de conciliar que un comunicador que día a día cuestiona desde su micrófono el gasto público y el ejercicio del poder de la actual administración, aparezca después como invitado de honor en uno de sus actos oficiales más simbólicos.

LA PREGUNTA SIN RESPUESTA: ¿QUIÉN LO INVITÓ?

Hasta el momento no hay una confirmación oficial sobre quién extendió la invitación a López-Dóriga. No se ha esclarecido si la gestión vino directamente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que organiza este tipo de ceremonias militares, o de alguna otra instancia del gobierno federal. Tampoco el propio periodista ha ofrecido, hasta ahora, una explicación pública sobre el motivo de su presencia en ese lugar específico del protocolo.

ÁNGULO TIPÓMETRO | MATAMOROS-BROWNSVILLE

Episodios como este no son exclusivos de la política nacional: en la frontera también se vive esa tensión constante entre el periodismo que exige distancia crítica del poder y las invitaciones, cortesías o espacios privilegiados que las autoridades —locales, estatales o federales— ofrecen a comunicadores. La pregunta que deja este caso, y que vale la pena que cualquier medio se haga sobre sí mismo, es la misma: ¿puede un periodista aceptar un lugar de honor en el evento de quien cubre críticamente, sin que eso le cueste credibilidad frente a su audiencia?