Alejandro Moreno acusó al hijo de López Obrador de corrupción y propuso dejarlo «jugar solo» en 2030; Ramiro López-Obrador no se tardó ni un día en contestarle con un golpe directo que hoy se replica en todas partes
VILLAHERMOSA, TABASCO.— A veces una sola frase basta para incendiar las redes, y esta la soltó, sin filtro y sin esperar ni 24 horas, el propio hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador. «¿Cómo un ratero está hablando de que le van a robar la elección?», disparó Ramiro López-Obrador, secretario de Gobierno de Tabasco, en respuesta directa al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, «Alito». El pleito ya es tendencia, y promete dar más de qué hablar.
EL PLEITO EMPEZÓ CON ALITO EN TERRITORIO ENEMIGO
Todo arrancó el 12 de septiembre de 2026, cuando Alito Moreno se paró justo en el patio trasero de la familia López Obrador: Tabasco. Ahí, durante la instalación del Consejo Político Estatal del PRI y la toma de protesta de los «Defensores de Tabasco», el líder priista lanzó una propuesta que sonó más a burla que a estrategia electoral: que su propio partido ni siquiera registre candidato en el distrito VI federal para 2030, «para que juegue solo» Andy López Beltrán, hijo del expresidente.
La razón que dio Alito fue una acusación directa: que Morena de cualquier forma «se robaría» esa elección, así que para qué desgastarse. Y no se quedó ahí: llamó a Andy López Beltrán «el símbolo de la corrupción» y «el más odiado en todo México», acusándolo de nepotismo y negocios ilícitos.
LA RESPUESTA QUE NADIE VIO VENIR (PERO TODOS ESPERABAN)
Un día después, el 13 de septiembre, le tocó el turno a Ramiro López-Obrador. Sin rodeos, sin comunicado formal, contestó con la frase que hoy circula en capturas de pantalla por todos lados:
«¿Cómo un ratero está hablando de que le van a robar la elección?».
El golpe no fue casualidad: es una referencia directa a los señalamientos de corrupción y enriquecimiento ilícito que pesan sobre Alito Moreno desde su paso como gobernador de Campeche, documentados por investigaciones periodísticas y de la Unidad de Inteligencia Financiera, aunque hasta hoy sin una condena judicial en su contra.
Y por si el mensaje no había quedado suficientemente claro, Ramiro remató restándole peso al dirigente priista:
«¿Qué le voy a hacer caso ya a ese hombre? A ese no le hace caso nadie», agregando que sus declaraciones son «puro ruido mediático».
SILENCIO DEL OTRO LADO… POR AHORA
Hasta el cierre de esta nota, ningún medio ha reportado que Alito Moreno haya respondido al calificativo. Es un silencio que, en el terreno de la política mexicana, casi nunca dura mucho: entre el estilo confrontativo que ambos personajes han mostrado en los últimos años, lo más probable es que esta ronda de cruces esté lejos de terminar.