Asumió el escaño de Karina Ruiz en una votación que la reforma ganó con 86 votos, justo el mínimo de mayoría calificada. Las fuentes difieren sobre el consulado donde trabajaba.
Octavia Hernández Farret, senadora suplente de Morena, asumió funciones en la Cámara alta el 29 de septiembre de 2026, el día en que el Senado aprobó la reforma constitucional que exige nacionalidad exclusiva mexicana a quienes aspiren a la Presidencia, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Suple a la senadora Karina Ruiz Ruiz.
Según El Heraldo de México, Hernández dejó su puesto como cónsul de asuntos comunitarios para ocupar el escaño y votó a favor de la reforma.
Por qué entró una suplente
De acuerdo con Infobae, legisladores con doble nacionalidad, entre ellos Cecilia Guadiana, Virgilio Mendoza y Karina Ruiz, solicitaron licencia para que sus suplentes votaran en la sesión del 29 de septiembre.
Karina Ruiz llevaba ausente desde el 31 de agosto, con faltas justificadas, según Excélsior y Sopitas. Excélsior asegura que su residencia en Estados Unidos había vencido y que no podría regresar si viajaba a México. Sopitas, que atribuye ese dato a la periodista Leticia Robles con base en información de Morena, aclara que la senadora no lo ha confirmado. Canal 44 habla de un trámite migratorio pendiente.
Un voto en el límite
La reforma fue aprobada con 86 votos a favor y 42 en contra, según Infobae y El Financiero, el mínimo necesario para la mayoría calificada. Excélsior reportó previamente que la coalición oficialista contaba con 87 votos en teoría, pero que la ausencia de Ruiz la dejaba en 85 y el senador del Verde Luis Armando Melgar había anunciado que votaría en contra.
Con esa cuenta, la presencia de la suplente era necesaria para llegar a 86. Morena aseguró a ese diario que su participación estaba «garantizada».
Lo que dijo
Según El Heraldo de México, Hernández afirmó: «renuncié a mi trabajo como cónsul de asuntos comunitarios» para representar a la comunidad migrante. Canal 44 recoge además que sostuvo que quien aspire a representar a México debe tener nacionalidad mexicana, y que la reforma no niega el derecho a tener doble nacionalidad, solo la elegibilidad para esos cargos.
Qué cambia con la reforma
El texto modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Según El Financiero, los aspirantes deben renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de registrarse, y quienes ocupen el cargo no pueden adquirir otra, usar pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos derivados de una ciudadanía extranjera ni acogerse a protección diplomática de otro país.
La reforma ya había pasado en la Cámara de Diputados el 22 de septiembre, con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. Ahora debe ser ratificada por la mayoría de los congresos estatales antes de su declaratoria y publicación.