En qué consiste la Doctrina Monroe y cuál es su origen?

La Doctrina Monroe, proclamada en 1823 por el presidente de EEUU James Monroe, estableció que ninguna potencia europea debía intervenir o colonizar nuevamente en América, bajo la consigna de “América para los americanos”. Surgió en el contexto de las independencias latinoamericanas y del temor a que Europa intentara restaurar su dominio colonial.

En su planteamiento original, la doctrina prometía una separación de esferas: Europa se mantendría fuera del continente americano y Estados Unidos no intervendría en los asuntos europeos. Sin embargo, aunque se presentó como una política defensiva, desde temprano colocó a Estados Unidos como garante del orden en el hemisferio occidental, aun cuando en ese momento no contaba con el poder militar suficiente para imponerla por sí solo.

Con el paso del tiempo, la doctrina fue reinterpretada y ampliada. En 1904, el Corolario Roosevelt, impulsado por Theodore Roosevelt, justificó la intervención directa de Estados Unidos en América Latina para evitar la presencia europea. Así, la Doctrina Monroe pasó de ser un principio antiimperial europeo a convertirse en una herramienta de hegemonía estadounidense, profundamente influyente —y controvertida— en la historia política del continente.

Puntos fundamentales

Su planteamiento original establecía una separación de esferas de influencia entre el «Viejo Mundo» (Europa) y el «Nuevo Mundo» (América) basada en cuatro puntos fundamentales: 

  1. No a la futura colonización: El continente americano no debía considerarse ya como sujeto de colonización por parte de ninguna potencia europea.
  2. No intervención europea: Cualquier intento de las potencias europeas por extender su sistema político al hemisferio occidental o intervenir en los asuntos de las naciones independientes sería visto como una amenaza a la paz y seguridad de EE. UU..
  3. Abstención en asuntos europeos: Estados Unidos se comprometía a no interferir en los asuntos internos de los países europeos ni en las guerras entre ellos.
  4. Respeto a las colonias existentes: EE. UU. no interferiría con las colonias o dependencias europeas que ya estuvieran establecidas en ese momento en América. 

Evolución y Vigencia

Aunque nació como una política defensiva contra el colonialismo europeo, con el tiempo se transformó: 

  • Corolario Roosevelt (1904): Justificó la intervención directa de EE. UU. en países latinoamericanos para «poner orden», convirtiendo la doctrina en una herramienta de hegemonía regional.
  • Interpretación en 2026: El concepto ha vuelto al centro del debate político. En el contexto actual de 2026, analistas discuten una actualización de esta política (a veces mencionada como el «Corolario Trump» o la «Doctrina Donroe») para contrarrestar la creciente influencia de potencias como China en el hemisferio occidental y abordar temas de seguridad y migración. 

Para más detalles oficiales sobre este hito, puedes consultar el sitio de Milestones of the U.S. Department of State.