Nuevo Laredo, Tam. Con la disponibilidad de más de 200 mil vacunas, autoridades del sector salud en Nuevo Laredo y el resto del estado reforzaron la estrategia preventiva contra el sarampión mediante una campaña dirigida a población en situación de vulnerabilidad, incluyendo personas privadas de la libertad, trabajadores del campo y habitantes de zonas de alta afluencia.
La medida fue acordada en una reunión de trabajo con IMSS-Bienestar, informó el secretario de Salud estatal, Vicente Joel Hernández Navarro, quien detalló que la estrategia inició en el centro penitenciario de Ciudad Victoria y posteriormente se extenderá a los de Reynosa, Matamoros y Altamira, además de otras regiones prioritarias.
De acuerdo con lo señalado, la acción responde a la instrucción del gobernador Américo Villarreal Anaya de fortalecer las medidas preventivas y garantizar la protección sanitaria de los grupos con mayor riesgo de exposición, verificando que cuenten con la vacuna contra el sarampión y otros biológicos del esquema básico.
En todo el estado se mantienen activos 486 módulos de vacunación, donde se aplican dosis conforme a los lineamientos del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, que establece la inmunización contra el sarampión para niñas y niños de 6 meses a 9 años, así como para adolescentes y adultos de 10 a 49 años que no tengan ninguna dosis o cuenten con esquemas incompletos
El protocolo indica aplicar una dosis para completar el esquema o, en caso de no contar con antecedente vacunal, dos aplicaciones con un intervalo de cuatro semanas entre ambas, a fin de garantizar la protección.
Las autoridades sanitarias precisaron que actualmente en el país no se contempla la vacunación contra sarampión en personas mayores de 50 años, luego de estudios realizados por el Instituto Nacional de Salud Pública que identificaron niveles suficientes de anticuerpos protectores en ese grupo poblacional, debido a que estuvieron expuestos a la enfermedad en etapas previas de su vida.
Con estas acciones, el sector salud busca ampliar la cobertura de inmunización y reforzar la vigilancia epidemiológica, con énfasis en municipios fronterizos estratégicos como Nuevo Laredo, donde la movilidad poblacional demanda medidas preventivas permanentes.