La SHCP publicó este viernes en el DOF la reactivación del estímulo fiscal al IEPS para Magna, Premium y diésel, vigente del 21 al 27 de marzo. Es la primera vez desde octubre de 2023 que la Premium recibe apoyo, y desde abril de 2025 que la Magna lo recupera. La causa: el alza del petróleo por el cierre del Estrecho de Ormuz tras la guerra en Irán.
El anuncio: subsidio publicado en el DOF
Este viernes 20 de marzo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la reactivación de los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicables a los tres combustibles de mayor consumo en México: gasolina Magna, Premium y diésel.
Los estímulos tienen vigencia del sábado 21 al viernes 27 de marzo de 2026 y representan, en términos simples, un descuento sobre el impuesto que normalmente se cobra incluido en el precio del litro en cada gasolinera del país.
| COMBUSTIBLE | ESTÍMULO | AHORRO/LITRO | IEPS VIGENTE |
| Gasolina Magna | 24.08% | $1.61 pesos | $5.09/litro |
| Gasolina Premium | 7.47% | $0.42 pesos | $5.24/litro |
| Diésel | 61.80% | $4.55 pesos | $2.81/litro |
Estímulos vigentes del 21 al 27 de marzo de 2026. Fuente: DOF / SHCP.
¿Qué significa esto en el precio que pagas en la bomba?
El IEPS es el impuesto que viene incluido en cada litro de combustible que compras en la gasolinera. Cuando Hacienda activa un estímulo fiscal, en la práctica está renunciando a cobrar una parte de ese impuesto, lo que permite que el precio final en la bomba no suba —o incluso baje— pese a que el costo del petróleo en los mercados internacionales esté disparado.
Para la gasolina Magna, la reducción más relevante: la cuota del IEPS baja de 6.70 a 5.09 pesos por litro, un ahorro de 1.61 pesos. Para quienes llenan un tanque de 50 litros, eso se traduce en cerca de 80 pesos menos en cada carga. El diésel es el más beneficiado proporcionalmente: su IEPS se desploma de 7.36 a 2.81 pesos por litro, un alivio crítico para el sector del transporte de carga.
«Hay estabilidad en el precio de los combustibles, vamos a proteger la economía de las familias.»
— Edgar Amador, Secretario de Hacienda y Crédito Público. 89 Convención Bancaria, Cancún, 20 de marzo de 2026.
La causa: la guerra en Irán y el Estrecho de Ormuz
El detonante de esta medida de emergencia es el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán que estalló el 28 de febrero. Desde entonces, Teherán ordenó el cierre del Estrecho de Ormuz, el paso estratégico por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo y gas licuado que se consume en el mundo.
Desde el inicio del conflicto el barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) acumula un alza de más del 47%, mientras el Brent del Mar del Norte ha subido más del 42%. El barril cotiza alrededor de 108 dólares. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó en la ceremonia del 18 de marzo, con motivo del aniversario de la Expropiación Petrolera, que México no está exento de esta presión a pesar de haber aumentado su capacidad de refinación: la interconexión de los mercados energéticos globales obliga al gobierno a actuar.
Un subsidio que costará al erario — pero que Hacienda dice que se paga solo
El secretario Amador reconoció abiertamente que activar estos estímulos tiene un costo fiscal: el gobierno recauda menos IEPS. Sin embargo, argumentó que ese costo se compensa porque Pemex —empresa del Estado— recibe mayores ingresos por el alza del precio del crudo en los mercados internacionales. Al consolidar las finanzas de Pemex dentro del balance público, el efecto neto tiende a ser neutro, como ocurrió durante el episodio de alza del petróleo en 2022.
Hacienda también destaca que el 96% de las gasolineras del país ya firmó un acuerdo voluntario para mantener el precio de la gasolina Magna en un tope de 24 pesos por litro, vigente hasta septiembre de 2026. El diésel y la Premium quedan fuera de ese techo, aunque ambos reciben estímulo fiscal.
Histórico: la Magna sin subsidio desde abril de 2025; la Premium, desde 2023
La magnitud del regreso del subsidio se entiende mejor con perspectiva histórica. La gasolina Magna no recibía ningún estímulo fiscal desde la semana del 12 de abril de 2025 —casi un año—, período en que el precio del petróleo se había mantenido relativamente estable. La Premium llevaba aún más tiempo desprotegida: desde octubre de 2023, más de dos años sin ningún apoyo.
El diésel había recibido un primer estímulo parcial la semana del 14 al 20 de marzo (35.21%), pero ahora ese apoyo casi se duplica al saltar a 61.80%. Los transportistas de carga, que dependen casi exclusivamente del diésel, son los mayores beneficiarios de esta escalada del subsidio.
Impacto en la frontera Tamaulipas–Texas
Para la región fronteriza, la noticia llega en un momento de alta sensibilidad económica. Matamoros y los municipios tamaulipecos concentran un tráfico carretero y comercial intenso, con miles de cruces diarios de vehículos de carga entre México y el sur de Texas. El alivio al precio del diésel es particularmente relevante para los transportistas que mueven mercancía entre los dos países.
Por otro lado, la activación del subsidio llega en la misma semana en que Sheinbaum anunció el pago digital obligatorio en gasolineras, generando un contexto de transformación simultánea en el sector: precios contenidos por un lado, digitalización forzada por el otro.
¿Cuánto durará el subsidio?
La SHCP publica los estímulos semana a semana, lo que significa que no existe un compromiso formal de mantenerlos más allá del 27 de marzo. Todo depende de cómo evolucione el precio internacional del petróleo, y eso a su vez depende directamente de si el conflicto en Medio Oriente escala, se estabiliza o encuentra una salida diplomática.
El director de la Agencia Internacional de Energía ya advirtió que podrían pasar hasta seis meses antes de que el suministro global de petróleo se normalice. Si esa proyección se cumple, los subsidios al IEPS podrían extenderse semana tras semana durante buena parte del primer semestre de 2026.