Jugadores albicelestes desplegaron la manta “Las Malvinas son argentinas” tras el 2-1 en semifinales; el Reino Unido pidió a FIFA abrir investigación
Argentina selló su pase a la final del Mundial 2026 con una remontada 2-1 sobre Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Pero el resultado deportivo quedó opacado por lo ocurrido en el festejo: los jugadores Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi desplegaron una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” frente a las cámaras que transmitían para millones de espectadores.
El gesto ocurrió pese a que las autoridades habían prohibido el ingreso de banderas y pancartas alusivas a las islas Falklands/Malvinas al estadio, como medida de seguridad ante el historial de tensión entre ambas selecciones. El control de acceso impidió que el símbolo llegara a las tribunas, pero no evitó que apareciera en la cancha, sostenido por los propios futbolistas.
“Es solo un partido de fútbol. No puedo mezclar las cosas, especialmente por respeto a lo que sucedió hace tantos años”
— Lionel Scaloni, entrenador de Argentina, previo al partido
Hasta el momento, FIFA no ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario formal. El organismo prohibe expresamente la exhibición de mensajes políticos, ideológicos o religiosos durante sus competencias oficiales, y de acuerdo con BBC Mundo, el Reino Unido ya solicitó formalmente a FIFA que investigue el incidente.
CLAVES DEL CASO
• En 2014, FIFA multó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) con 33,000 dólares por una pancarta idéntica antes de un amistoso contra Eslovenia.
• El reglamento disciplinario de FIFA prohíbe manifestaciones políticas, ideológicas o religiosas en sus competencias oficiales.
• Precedente citado por la prensa: jugadores españoles fueron suspendidos en la Eurocopa 2024 por el cántico “Gibraltar es español”.
• En junio de 2026, un tribunal de Los Ángeles avaló que FIFA prohibiera banderas del Irán prerrevolucionario dentro del propio Mundial 2026.
• El posible castigo, de confirmarse, sería de carácter económico para la AFA; una sanción deportiva se reserva para casos de mayor gravedad o reincidencia.
La vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, respaldó públicamente el gesto en la red social X, donde escribió que la semifinal “no fue un partido cualquiera”. Villarruel había calificado antes el encuentro como una oportunidad para “poner a los invasores en su sitio”, en referencia a Inglaterra.
Argentina disputará la final del Mundial 2026 el domingo ante España, con el expediente de la pancarta aún abierto en el terreno de la especulación periodística: ningún medio ha confirmado sanción alguna, y todo dependerá de los reportes del árbitro, el comisario del partido y los delegados de la competencia.