Ataque con explosivo deja siete heridos en la Comandancia de Ojocaliente, Zacatecas; es el tercer atentado contra fuerzas de seguridad en la región en una semana

Ojocaliente, Zacatecas, 31 de agosto de 2026. La noche del domingo, un artefacto explosivo detonó frente a la Comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, dejando siete personas heridas, decenas de vehículos dañados y la suspensión de clases y actividades públicas en todo el municipio. El hecho se suma a otros dos ataques con explosivos registrados contra cuerpos de seguridad en el sur de Zacatecas durante los últimos siete días, lo que ha encendido las alarmas del gabinete de seguridad a nivel estatal y federal.

Cómo ocurrió el ataque

De acuerdo con el reporte oficial más reciente, el explosivo fue colocado en un automóvil particular estacionado cerca de las instalaciones policiales —una versión que corrigió el primer reporte, según el cual el artefacto habría sido arrojado desde un vehículo en movimiento—. La detonación se registró alrededor de las 8:00 de la noche del domingo 30 de agosto, en pleno centro de Ojocaliente, y fue visible como una columna de fuego desde varias cuadras a la redonda.

La explosión dañó la estructura de la comandancia y edificios aledaños, destruyó o dejó inservibles 11 vehículos particulares y dañó dos patrullas municipales. El saldo de heridos fue de seis civiles y un policía municipal, todos trasladados para recibir atención médica; hasta el momento no se ha detallado la gravedad de sus lesiones.

Rodrigo Reyes Mugüerza, funcionario del gobierno estatal, confirmó los hechos y señaló que la situación se encuentra «bajo control». No se han reportado detenciones.

Un municipio en pausa

El ataque ocurrió justo cuando Ojocaliente se preparaba para dos eventos importantes: la coronación de la reina de su Feria Regional 2026 y el arranque del ciclo escolar. Ambos quedaron cancelados.

El presidente municipal, Juan Manuel Zambrano, ordenó la suspensión de clases en todos los niveles educativos de la cabecera municipal —justo el primer día del regreso a clases a nivel nacional— «hasta nuevo aviso». También se cerraron las oficinas del gobierno municipal y se canceló la coronación de la feria, medidas que las autoridades justificaron como necesarias para «salvaguardar la integridad física y la seguridad de los habitantes y visitantes».

El tercer ataque en siete días

Autoridades y medios locales enmarcan lo ocurrido en Ojocaliente como el tercer ataque con explosivos contra fuerzas de seguridad en el sur de Zacatecas en apenas una semana, aunque no se trata necesariamente de la misma comandancia atacada en tres ocasiones, sino de una escalada de hechos similares en la región:

  • 27 de agosto: dos policías estatales resultaron heridos por artefactos explosivos improvisados colocados sobre la carretera federal 54, cerca de la localidad de Tabasco, Zacatecas. En el lugar se localizaron y detonaron de forma controlada cuatro artefactos adicionales.
  • 30 de agosto (horas antes del ataque en Ojocaliente): otro artefacto explosivo detonó sobre la carretera estatal 43, en el límite entre el municipio de Villa García (Zacatecas) y Asientos (Aguascalientes), dejando gravemente heridos a un policía estatal y a una maestra que viajaba por la zona.
  • 30 de agosto (por la noche): el ataque contra la Comandancia de Ojocaliente, descrito arriba.

Este patrón se suma a un antecedente previo en la entidad: en marzo de 2026, la Policía Municipal de Luis Moya, Zacatecas, fue blanco de otro ataque con explosivo que dejó tres uniformados heridos, lo que confirma que el uso de artefactos explosivos improvisados contra objetivos policiales no es un hecho aislado sino una tendencia que se ha intensificado en la entidad a lo largo del año.

La respuesta de las autoridades

El fiscal general del estado, Cristian Paul Camacho Osnaya, reconoció públicamente que el incremento en el uso de artefactos explosivos improvisados «ya es una preocupación del gabinete de seguridad nacional», lo que sitúa el problema por encima de la coordinación puramente estatal.

Como respuesta inmediata, se desplegó un operativo reforzado con la participación de los tres niveles de gobierno —municipal, estatal y federal— en la zona sur de Zacatecas. La Mesa Estatal para la Construcción de la Paz indicó que dará a conocer más información conforme avancen las investigaciones. Hasta el cierre de esta nota no se habían reportado detenidos ni una versión oficial sobre los responsables o el móvil de los ataques.

Contexto

Zacatecas es uno de los estados mexicanos más golpeados por la disputa territorial entre grupos del crimen organizado, particularmente en las rutas que conectan con Aguascalientes, Jalisco y el norte del país. El uso de explosivos improvisados contra instalaciones y personal de seguridad —una táctica que ha crecido en varias regiones de México en los últimos años— representa una escalada respecto a los ataques armados convencionales, y suele interpretarse como un mensaje de intimidación hacia las corporaciones policiales locales.