El actor Damián Alcázar —una de las figuras más reconocidas del cine mexicano contemporáneo, protagonista de películas como El infierno y La ley de Herodes— acudió como invitado al Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum, celebrado el 1 de septiembre de 2026 en Palacio Nacional. Ahí ofreció declaraciones a la prensa que mezclaron un respaldo entusiasta a la gestión presidencial con un señalamiento puntual sobre una deuda pendiente: el impulso a la cultura y la educación.
Un respaldo sin matices al gobierno
Alcázar calificó el segundo año de la administración de Sheinbaum como «maravilloso», y fue tajante en su comparación con otros gobiernos: «Los demás ya hubieran querido hacer la mitad de lo que se está logrando». También se manifestó identificado con el movimiento político que sostiene a la presidenta: «Un movimiento que le respalda [a la presidenta], nos representa y estamos orgullosos todos los que creemos que a México le hacía falta este cambio».
La «tarea pendiente»: cultura y educación
Cuando se le cuestionó puntualmente por el desarrollo cultural del país durante esta administración, el tono del actor cambió hacia la crítica constructiva: «Digamos que es tarea pendiente, pero había cosas mucho más prioritarias». Y añadió, marcando lo que considera debe venir ahora: «Yo creo que ya es hora de la cultura, lo mismo que la educación. Pero mucho más, mucho más fuerza» — es decir, pidiendo que ambos sectores reciban mayor inversión y prioridad política de cara a lo que resta del sexenio.
No es un reclamo nuevo
Alcázar ha insistido desde hace años en una propuesta concreta: que el cine forme parte del programa escolar federal, con proyecciones semanales de películas de calidad para niños de primaria —mencionando ejemplos como cine de Charles Chaplin, «El Gordo y el Flaco» o cortometrajes mexicanos destacados— como contrapeso a la saturación de cine comercial de superhéroes en el consumo infantil. La propuesta la había planteado primero ante el entonces presidente López Obrador, quien lo remitió a Jenaro Villamil, titular del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, y finalmente a la propia Sheinbaum, a quien ya había presentado la idea cuando ella era jefa de gobierno de la Ciudad de México, ocasión en la que además propuso abrir más cineclubes y exhibir cine mexicano en las alcaldías.
Una cercanía política de varios años
El respaldo de Alcázar a este proyecto político no es coyuntural: ha participado en labores de movilización del voto para Morena desde 2021 y formó parte del Consejo Asesor de Cultura durante la gestión de Sheinbaum al frente de la Ciudad de México, lo que explica su presencia como invitado en un evento de este tipo.
En síntesis: el actor usó su presencia en el informe presidencial para reforzar públicamente su apoyo al gobierno de Sheinbaum, calificando su gestión en términos muy positivos, pero sin dejar pasar la oportunidad de insistir en que la cultura y la educación necesitan un mayor impulso —un reclamo que, según reconoció, atribuye a que otras prioridades han tenido que ir primero.