El episodio ocurrió el 7 de junio de 1999, pero las fuentes no coinciden en quién exigió la renuncia ni a quién. Tampoco hay sentencia por el crimen.
Ciudad de México. Entre los episodios más duros de la gestión de Cuauhtémoc Cárdenas al frente del gobierno capitalino, hoy recordados tras su fallecimiento, está el asesinato del conductor Paco Stanley, el 7 de junio de 1999. Ese mismo día una televisora pidió la renuncia de Cárdenas y del procurador capitalino, Samuel del Villar: TV Azteca, la empresa para la que trabajaba Stanley.
El crimen
Stanley fue asesinado a tiros en el restaurante El Charco de las Ranas, sobre Periférico Sur, al salir tras grabar el programa Una tras otra, según Infobae. El ataque hirió a su compañero Jorge Gil y mató a otro comensal. Horas después, el procurador Del Villar, acompañado por Cárdenas, descartó el robo y el secuestro como móvil y planteó un ajuste de cuentas, al considerar que las heridas indicaban una ejecución profesional.
La petición de renuncia: tres versiones
Las notas consultadas coinciden en que TV Azteca exigió la salida de autoridades de la capital, pero difieren en los detalles:
- Infobae (29 oct 2026): una televisora, identificada como TV Azteca, pidió a unas cinco horas del crimen la renuncia de Cárdenas y de Del Villar, en respuesta a la hipótesis del ajuste de cuentas. No identifica quién hizo la exigencia.
- La Silla Rota (2023): afirma que el titular de la empresa, Ricardo Salinas Pliego, entró directamente a la televisora y pidió la destitución de Cárdenas y de Del Villar.
- Revista Sin Recreo: atribuye la exigencia de renuncia de “las autoridades capitalinas” al periodista Jorge Garralda y no precisa que se pidiera la de Cárdenas en particular. Esta revista cuestiona la cobertura de TV Azteca, así que su lectura no es neutral.
Ninguna de las tres cita la transmisión original ni documentos.
La respuesta de Cárdenas
Cárdenas respaldó desde el principio la versión del procurador y calificó la reacción de la televisora como “una tempestad en un vaso de agua”. Dijo que su gobierno no tuvo injerencia en el crimen y que solo buscó investigar sus posibles causas. Siguió al frente hasta dejar el cargo para buscar la candidatura presidencial; lo sucedió Rosario Robles.
En el documental El Show: Crónica de un asesinato (2023), Cárdenas habló de una interferencia de origen político, sin precisar quiénes la habrían ejecutado ni con qué fin.