El Pentágono autoriza al DHS probar un “rayo de calor” en la frontera con México

Un memorando firmado por Pete Hegseth permite a Seguridad Nacional probar el Sistema de Denegación Activa y desarrollar tácticas para su posible uso en la frontera sur. No hay despliegue confirmado ni fecha de pruebas.

El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a probar un “rayo de calor” de uso militar y a desarrollar tácticas para su posible empleo en la frontera sur de Estados Unidos, según un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y revelado por CNN el 21 de octubre.

Conviene precisar el alcance: lo que existe es un permiso para pruebas y para desarrollar procedimientos operativos. El documento no indica que el arma esté desplegada ni que haya sido aprobada para usarse contra migrantes.

Qué establece el memorando

  • Préstamo temporal: el Departamento de Defensa cede un Sistema de Denegación Activa al DHS por siete meses, a partir de septiembre de 2026.
  • Quién lo opera: el equipo quedaría en manos de una agencia civil. La orden aclara que no lo operará personal militar.
  • Después del préstamo: un funcionario de Defensa dijo a CNN que el DHS puede solicitar su uso adicional en operaciones fronterizas.
  • Lo que no se sabe: el DHS no ha precisado cuándo empezarían las pruebas ni en qué puntos de la frontera. Un portavoz de la Patrulla Fronteriza (CBP) respondió que la agencia evalúa de forma continua nuevas tecnologías, y el Pentágono remitió las preguntas al DHS.

Cómo funciona el “rayo de calor”

Su nombre oficial es Active Denial System (ADS). Emite un haz invisible de ondas milimétricas, de 95 GHz según descripciones militares, con un alcance de poco más de media milla, es decir, unos 800 metros. El haz produce una sensación intensa de ardor en la piel que funcionarios del Pentágono han comparado con abrir la puerta de un horno caliente. El ejército lo clasifica como arma no letal.

El sistema se desarrolló hace dos décadas, con un primer prototipo presentado en 2001. Se desplegó brevemente en Afganistán sin llegar a usarse en combate y nunca se ha empleado en la frontera con México.

Un antecedente de 2018 y dudas que siguen abiertas

La idea no es nueva. En 2018, antes de las elecciones legislativas, funcionarios de CBP propusieron usarlo contra caravanas de migrantes, y la entonces secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, rechazó la propuesta. Funcionarios actuales y anteriores de CBP dijeron a CNN que han conversado sobre usarlo para dispersar multitudes en zonas con muchos cruces, y que también se evaluó si podría disuadir cruces cerca de un río.

Las dudas reportadas a partir de la información de CNN incluyen el riesgo de ahogamiento si se usa cerca del agua, porque el pánico o la incapacitación temporal podrían derivar en personas arrastradas por la corriente, y los reparos legales por dirigir el haz hacia personas que aún están en territorio mexicano. Algunos agentes de la Patrulla Fronteriza también cuestionan la necesidad del dispositivo ante la caída de los cruces desde el regreso de Donald Trump.

El propio ADS ya había sido objeto de escrutinio. En un informe previo citado por NPR en 2020, la Oficina de Rendición de Cuentas del gobierno estadounidense (GAO) señaló como incompleta la política del Departamento de Defensa para emplear armas no letales de energía dirigida como esta.