Culiacán, Sinaloa.- A menos de 24 horas de que el gobernador Rubén Rocha Moya retomara formalmente el mando de Sinaloa tras 112 días de licencia, el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente y sostuvo un encuentro privado con el mandatario en Palacio de Gobierno, en un episodio que reaviva las dudas sobre el manejo político del caso que enfrenta a ambos con la justicia estadounidense.
Inzunza fue captado en video abandonando el estacionamiento de Palacio de Gobierno a bordo de una camioneta, poco después de haber mantenido bajo perfil durante semanas. Horas más tarde se confirmó que el senador había llegado hasta el despacho del gobernador, ubicado en el tercer piso del edificio, pasadas las 5:20 de la tarde. Permaneció ahí varias horas y salió acompañado de personal de seguridad, sin detenerse a atender a los medios que lo esperaban a las afueras. Ni el senador ni el gobernador ofrecieron declaraciones sobre el contenido o el propósito de la reunión.
Una amistad de años, un mismo expediente en EEUU
Inzunza y Rocha Moya comparten una relación política y personal que se remonta a la sierra de Badiraguato, municipio del que ambos son originarios. Antes de llegar al Senado por Morena, Inzunza se desempeñó como secretario general de Gobierno en el propio gabinete de Rocha, una cercanía que ahora cobra un peso distinto: el senador también figura entre los señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, dentro del mismo paquete de acusaciones que en abril de 2026 alcanzó al gobernador y a otros nueve funcionarios y aliados políticos por presunta conspiración para el tráfico de drogas y protección a la facción de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa. Ambos, gobernador y senador, han enfrentado en paralelo el proceso derivado de la petición de extradición formulada por Washington, aunque esta no se ha formalizado ante las autoridades mexicanas.
Una reunión que desplazó a los alcaldes
El encuentro con Inzunza no solo llamó la atención por su hermetismo, sino por lo que sustituyó en la agenda del gobernador. Rocha Moya canceló de última hora una reunión ya programada con los presidentes municipales de los veinte municipios de Sinaloa para recibir al senador en su lugar, sin que se explicaran públicamente los motivos del cambio. La decisión generó especulación inmediata entre analistas y medios locales sobre las prioridades reales del mandatario apenas horas después de reincorporarse al cargo, en un momento en que se esperaba que su primera agenda pública estuviera dedicada a mostrar normalidad institucional.
El fuero, de vuelta en el centro del debate
La reunión adquiere una dimensión adicional por el contexto jurídico que rodea a ambos personajes: al retomar la gubernatura, Rocha Moya recuperó también el fuero constitucional que había quedado en entredicho durante su licencia, un estatus que tiene implicaciones directas sobre el curso de las investigaciones abiertas en su contra, tanto en México como en Estados Unidos. La aparición de Inzunza —quien, a diferencia del gobernador, no ocupa un cargo ejecutivo pero sí goza de fuero como legislador federal— alimenta las lecturas sobre una posible coordinación entre ambos frente al litigio que los mantiene señalados por Washington desde hace casi cuatro meses.
Ni la oficina del gobernador ni la del senador han emitido un comunicado formal sobre la reunión. Tampoco ha habido, hasta el momento, reacción alguna desde Estados Unidos, país donde persisten los cargos contra ambos y donde, según reportes previos, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia han optado por el silencio oficial ante los movimientos políticos del gobernador sinaloense desde su regreso.