Gobernadores de Morena piden «madurez» a Rocha Moya tras su regreso al gobierno de Sinaloa

Sheinbaum se deslinda de la decisión; el gobernador reasume el cargo tras 112 días de licencia y en medio de un repunte de violencia en el estado

Culiacán.— Los 23 gobernadores de Morena, encabezados por Delfina Gómez, emitieron un pronunciamiento conjunto en el que piden a Rubén Rocha Moya actuar con «madurez y responsabilidad» tras la decisión del mandatario sinaloense de retomar el gobierno de Sinaloa, 112 días después de haberse separado del cargo. En el documento, los gobernadores advierten que «ningún proyecto personal está por encima de la transformación y la ley» y que «la política es un ejercicio de congruencia», en lo que se interpretó como un cierre de filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum y, al mismo tiempo, un reproche público a su correligionario.

Rocha Moya había solicitado licencia el 2 de mayo de 2026, luego de que Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con el narcotráfico, específicamente con la facción de Los Chapitos dentro del Cártel de Sinaloa. El Congreso estatal aprobó entonces la licencia temporal y designó a Yeraldine Bonilla como gobernadora interina. Durante ese periodo, Rocha compareció como testigo ante la Fiscalía General de la República, el 26 de mayo, para responder sobre las acusaciones en su contra, mismas que hasta ahora no han derivado en una imputación formal en México.

El pasado 21 de agosto, sin que mediara un anuncio previo de la Secretaría de Gobernación ni un pronunciamiento coordinado con la dirigencia de Morena, Rocha Moya reasumió el cargo. La Segob salió a aclarar que la decisión fue «personal» del gobernador, deslindando tanto a la presidenta Sheinbaum como al gobierno federal de la determinación. El coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, respaldó ese deslinde y pidió públicamente a Rocha reconsiderar su regreso.

Ocho homicidios el día del regreso

El retorno de Rocha Moya a Palacio de Gobierno coincidió con un episodio violento: se registraron ocho homicidios en Sinaloa durante esa misma jornada, un recordatorio de que la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa —desatada tras la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en julio de 2024— sigue sin resolverse. De acuerdo con reportes recientes, el conflicto acumula ya cerca de tres mil homicidios y alrededor de cuatro mil desapariciones en el estado, y apenas días antes del regreso del gobernador se habían hallado más de 300 artefactos explosivos en distintos municipios sinaloenses, en medio de un repunte de la violencia.

La gestión de la crisis de seguridad también se convirtió en un punto de fricción política durante la licencia de Rocha: mientras estadísticas oficiales reportaron una caída de 40% en homicidios respecto al periodo previo, la organización Causa en Común alertó sobre presuntas inconsistencias en el manejo de las cifras oficiales de violencia en el estado.

«Ejercicio de congruencia»

En su pronunciamiento, los mandatarios morenistas subrayaron que la política «es un ejercicio de congruencia» y calificaron de excesiva la manera en que se dio el regreso de Rocha Moya, en un mensaje que medios locales describieron como una crítica a la «desmesura» con la que actuó el gobernador sinaloense. El texto conjunto de los gobernadores buscó, sobre todo, evitar que el episodio se leyera como una fractura dentro del movimiento de cara a la relación con Washington, en un momento en que las acusaciones de vínculos con el narcotráfico contra funcionarios mexicanos han escalado la tensión bilateral.

La oposición no tardó en reaccionar. Legisladores y dirigentes de partidos como Movimiento Ciudadano y el PAN —entre ellos Jorge Álvarez Máynez y la senadora Lilly Téllez— cuestionaron que un gobernador señalado por Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado haya retomado funciones sin que exista una resolución clara sobre las acusaciones en su contra.

Hasta el cierre de esta nota, Rocha Moya no había respondido públicamente al pronunciamiento de sus pares de Morena.