En 1984, un detective de Nueva York le propuso a una camarera dividir un boleto de lotería en lugar de dejarle propina. Ganaron 6 millones de dólares, y él cumplió su palabra sin que mediara ningún contrato.
El viernes 30 de marzo de 1984, el detective Robert Cunningham, de 55 años y jefe de la división de detectives del Departamento de Policía de Dobbs Ferry, entró a Sal’s Pizzeria, en Yonkers, Nueva York, como lo había hecho cientos de veces antes. Ahí trabajaba Phyllis Penzo, camarera de 48 años con más de dos décadas sirviendo mesas en ese mismo restaurante; ambos eran amigos desde hacía más de 15 años.
Esa noche, tras terminar su plato habitual de fideos linguini con almejas, Cunningham no dejó propina. En su lugar, le hizo una propuesta a Penzo.
“No tengo suficiente para una propina, dividiré el boleto de lotería. Si gano, mañana dividiremos las ganancias, y si no, volveré y te dejaré la propina. ¿Qué te parece?”, le dijo Robert Cunningham a Phyllis Penzo.
La llamada del Día de los Inocentes
Al día siguiente, 1 de abril de 1984, Cunningham llamó a Penzo a las 9 de la mañana para avisarle que habían ganado el premio mayor de la lotería estatal de Nueva York. Ella, al principio, no le creyó: pensó que se trataba de una broma por tratarse del Día de los Inocentes en el calendario estadounidense. La confirmación llegó poco después: eran los nuevos millonarios de la ciudad. “Desperté a mi esposo y le conté la gran noticia, no lo podíamos creer”, declaró Penzo en su momento a la revista People.
El premio total fue de 6 millones de dólares, 3 millones para cada uno, pagaderos en 21 cuotas anuales de 285,715 dólares antes de impuestos; una vez descontada la parte correspondiente al fisco, cada uno recibió aproximadamente 143,000 dólares al año durante ese periodo. Cunningham cumplió su palabra sin que mediara ningún contrato formal, y no se conocen litigios o disputas legales derivadas del acuerdo original entre ambos.
Una camarera que no dejó de servir mesas
Pese a la fortuna repentina, Penzo no abandonó su trabajo de inmediato: siguió atendiendo en Sal’s Pizzeria durante tres años más, pues, según explicó entonces, le gustaba atender a sus clientes habituales. Cuando los periodistas le preguntaron qué haría con el dinero, respondió que quería “comprar una casa para mi madre e ir a Hawaii”. También compró un auto para su esposo y su hija, y llegó a considerar abrir su propio restaurante, idea que finalmente descartó.
De la vida real a Hollywood
La historia de Cunningham y Penzo inspiró la película romántica de Hollywood “Lotería de amor” (Trapped in Paradise en su versión en inglés era otro título, aunque la cinta basada en este caso se conoce en español como “It Could Happen to You”), protagonizada por Nicolas Cage y Bridget Fonda. El filme, sin embargo, tomó amplias libertades artísticas: en la ficción, el policía y la camarera tenían alrededor de 30 años e iniciaban un romance tras ganar el premio, mientras que en la vida real Cunningham tenía 55 años y Penzo 48, ambos estaban casados con otras personas, y nunca existió una relación romántica entre ellos. Sobre la escena final de la película, en la que la pareja aparece flotando en un globo aerostático sobre Central Park, Penzo comentó alguna vez: “Y yo jamás subiría a uno de esos globos”.
Phyllis Rose Penzo nació el 1 de febrero de 1934 en Yonkers y murió en esa misma ciudad el 12 de agosto de 2025, a los 91 años. Según su obituario, comenzó a trabajar como camarera casi por accidente, cuando cubrió un turno para ayudar a su hermana Marie en un restaurante. La sobrevivieron su hijo, tres nietos y un bisnieto.