Modalidad 40 del IMSS: qué es, cómo funcionaba y qué cambia desde el 22 de octubre

Lo esencial: el esquema sigue existiendo, pero quienes se inscriban a partir de mañana ya no podrán elegir un salario muy alto para subir su pensión ni pagar meses hacia atrás

El IMSS cambió las reglas de la Modalidad 40, un esquema que usan personas que dejaron de trabajar con un patrón y quieren seguir sumando para su pensión. El acuerdo se publicó el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación y, según N+, Sin Embargo e Infobae, entra en vigor el 22 de octubre. Aquí te explicamos qué es, cómo funcionaba antes y qué cambia.

Qué es la Modalidad 40

Su nombre oficial es Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio. Permite que una persona que ya no tiene empleo con patrón siga pagando por su cuenta sus cuotas al IMSS.

Sirve para seguir cotizando en los seguros de Invalidez y Vida y de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez; es decir, para la pensión. No da atención médica por sí sola.

Para entrar hay que cumplir dos requisitos, que no cambian: tener al menos 52 semanas cotizadas en los cinco años anteriores a la baja y solicitarlo antes de que pasen cinco años desde que se salió del régimen obligatorio.

Quien se inscribe paga por adelantado la parte del trabajador y la del patrón sobre el salario que declara. Infobae cita una cuota de 14.438 % en 2026, que subirá poco a poco hasta 18.80 % en 2030. Mientras más alto el salario declarado, más se paga, pero también más pesa ese salario en el cálculo de la pensión. Un abogado consultado explica que la ley calcula las pensiones de cesantía y vejez con el promedio de las últimas 250 semanas cotizadas.

Cómo funcionaba antes

Había dos reglas que ahora cambian. La primera: quien se inscribía podía elegir libremente el salario con el que cotizaba, aunque fuera mucho más alto que el último que tuvo, hasta un máximo de 25 UMA.

La UMA es la unidad con la que se calculan muchos montos oficiales; se ubica en 117.31 pesos diarios en 2026, lo que haría el tope anterior de unos 87,983 pesos mensuales (cálculo del medio).

La segunda: se aceptaban altas con fecha anterior, de modo que la persona podía pagar por meses pasados para cubrir periodos sin cotizar.

Qué cambia desde el 22 de octubre

Para quienes se inscriban o vuelvan a inscribirse a partir de esa fecha:

1. El salario ya no se elige libremente. Se toma el último salario base que la persona tenía registrado al salir del régimen obligatorio, o ese monto más, como máximo, una UMA. Tampoco puede ser menor al salario mínimo general.

2. Se acabaron las altas retroactivas. El aseguramiento empieza el día en que se presenta la solicitud, y no se puede pagar por el pasado.

3. El trámite es solo digital. El IMSS dice que creará un canal para casos especiales, pero aún no tiene nombre ni procedimiento definidos, según Expansión.

4. Modalidad 40 y la incorporación como persona trabajadora independiente (Modalidad 10) no pueden tenerse al mismo tiempo. Sin Embargo e Infobae precisan que esta última sí incluye el seguro de enfermedades y maternidad.

Un ejemplo para entenderlo

Es una ilustración con las cifras de Infobae, no un caso oficial. Imagina a alguien cuyo último salario base registrado era de 500 pesos diarios (unos 15 mil mensuales). Antes podía declarar hasta 25 UMA, unos 2,933 pesos diarios, y con eso pesaría más en el cálculo de su pensión. Con la nueva regla, podría declarar entre 500 y unos 617 pesos diarios (500 más una UMA de 117.31). La Razón da un ejemplo en el mismo sentido: quien tenía un último salario de 15 mil pesos mensuales y planeaba subirlo mucho ya no podrá hacerlo en esa proporción.

Quién queda igual

Quienes ya están inscritos antes del 22 de octubre conservan sus condiciones hasta que termine el periodo que contrataron. Las semanas y salarios ya pagados siguen valiendo para su pensión, y las pensiones que ya se están pagando no se modifican. Ojo: el acuerdo no garantiza que puedan renovar con las mismas condiciones, así que al volver a inscribirse aplicarían las nuevas reglas.

Aclaran que esto no significa que todas las pensiones vayan a bajar. El efecto depende del historial laboral, las semanas cotizadas y el salario registrado de cada persona.

Por qué importa y qué viene

El acuerdo no elimina la Modalidad 40 y las medidas son temporales. El IMSS tiene seis meses para estudiar el efecto financiero del esquema y después hasta seis meses más para proponer cambios a la normativa, de acuerdo con Expansión y El Financiero. El Consejo Técnico decidirá si mantiene las restricciones.

También hay dudas legales. El abogado Ricardo Martínez Rojas sostiene que el Consejo Técnico no puede restringir por acuerdo lo que prevé la ley y que cualquier cambio debería hacerse por reforma legal y hacia adelante. Es su opinión, no una resolución.

Qué sigue sin quedar claro

Las notas no reproducen el texto del DOF. No está claro cómo se aplicará el tope a quien no tenga un salario registrado reciente, ni cómo funcionará el canal para casos especiales. Tampoco se sabe qué decidirá el IMSS después del estudio financiero. Antes de tomar una decisión, cada persona debe revisar su caso con el IMSS o con un asesor de pensiones.