Morena llama a Citlalli Hernández para salvar sus alianzas: los pleitos internos que amenazan al partido antes del 2027

La exsecretaria de las Mujeres deja el gabinete y regresa al partido para presidir la Comisión Nacional de Elecciones. Su misión: destrabar la tensión con PVEM y PT antes de que la coalición se rompa.

Ciudad de México.- Con un movimiento que mezcla urgencia y experiencia, Morena anunció el 16 de abril el regreso de Citlalli Hernández al aparato interno del partido. Luego de presentar su renuncia como Secretaria de las Mujeres del gobierno de Claudia Sheinbaum, Hernández fue nombrada presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones —el órgano que manejará todo el proceso electoral rumbo a 2027—. Su primera misión: sentarse a negociar con el PVEM y el PT, dos aliados que han amenazado con romper la coalición en varios estados.

«Creo que es importante sentarnos, dialogar. Estoy convencida de que todas estas posibles dudas sobre si la coalición va o no va, pronto se van a dejar claras.» — Citlalli Hernández, 16 de abril de 2026

¿Por qué regresa Citlalli Hernández?

El nombramiento no fue improvisado. La presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, reconoció que semanas atrás buscó personalmente a Hernández para pedirle que tomara las riendas del proceso de alianzas. La razón de fondo: Hernández ya encabezó este mismo trabajo en tres procesos electorales anteriores —como secretaria de Alianzas, secretaria de Organización y secretaria General del CEN morenista—. Conoce el terreno, conoce a los actores y, sobre todo, conoce los límites de la negociación.

La presidenta Sheinbaum respaldó la decisión en su conferencia mañanera: confirmó que Hernández dejó el cargo en el gabinete a petición de la dirigencia del partido. «Se va al partido a ayudar a Morena», resumió la mandataria. El Comité Ejecutivo Nacional aprobó el nombramiento ese mismo jueves 16 de abril.

El problema: PVEM y PT al borde de la ruptura

El contexto que forzó el movimiento es de alta tensión. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha amenazado con competir de forma independiente —sin coalición con Morena— en estados clave como la Ciudad de México y San Luis Potosí. Dentro del partido ecologista, son Arturo Escobar y Jorge Emilio González, el conocido «Niño Verde», quienes presionan más fuerte; mientras que Manuel Velasco ha jugado un papel conciliador.

El Partido del Trabajo (PT), aunque con una postura menos agresiva, también ha enviado señales de inconformidad. La raíz del malestar es siempre la misma: los aliados exigen más espacios —candidaturas, diputaciones, alcaldías— y Morena no ha terminado de definir cómo repartirá el pastel electoral en una contienda que incluye 17 gubernaturas, la renovación completa de la Cámara de Diputados, 32 congresos locales y más de 2,300 ayuntamientos.

Cuando un partido se acostumbra a ganar, la pelea ya no es contra la oposición: es por el reparto interno. Eso le está pasando hoy a Morena.

Lo que está en juego en 2027

Las elecciones intermedias del 2027 son las más grandes de la historia reciente fuera de un año presidencial. Para Morena, el objetivo es claro: retener la mayoría absoluta en San Lázaro y ganar el mayor número posible de gubernaturas. Pero sin PT y PVEM, la suma de votos se complica —especialmente en estados donde Morena no tiene candidato propio con fuerza suficiente.

Lo que se elige en 202717 gubernaturas + Cámara de Diputados + 32 congresos locales + 2,378 ayuntamientos
Aliados de MorenaPartido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM)
Tensión principalPVEM amenaza con ir solo en CDMX y San Luis Potosí
Figuras del conflicto (PVEM)Arturo Escobar y Jorge Emilio González presionan; Manuel Velasco concilia
Encargada de negociarCitlalli Hernández, presidenta Comisión Nacional de Elecciones de Morena
Dirigente nacional MorenaLuisa María Alcalde
Postura de MonrealDescarta crisis en la coalición; pide escuchar a los aliados
Método de selecciónEncuestas (confirmado como único método para definir candidaturas)

Monreal calma las aguas, pero advierte

El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, salió a dar la cara ante los medios para descartar que el nombramiento de Hernández responda a una crisis. «No veo crisis en la coalición», dijo. Sin embargo, en la misma declaración dejó una advertencia velada hacia su propio partido: «Tenemos que estar conscientes de que, si vamos en alianza, tenemos que escuchar a los aliados y participar con algunos de sus candidatos que tengan relevancia».

La frase de Monreal revela la tensión de fondo: Morena, con mayoría propia en prácticamente todo el país, tiene pocos incentivos materiales para ceder espacios a sus socios. Pero políticamente necesita que la coalición sobreviva y se presente unida. Citlalli Hernández será la encargada de sostener ese equilibrio.

El calendario electoral y la presión del Mundial

Dentro del partido guinda hay conciencia de que los tiempos aprietan. La estrategia interna apunta a dejar definido el mapa de candidaturas antes de que inicie el Mundial de Futbol 2026 —una ventana en la que la atención pública se desvía y los acuerdos políticos pasan casi sin escrutinio. El orden previsto: primero los precandidatos a las 17 gubernaturas, luego la distribución de candidaturas con PT y PVEM por estado, y al final el punto que históricamente enciende más conflictos: las listas de diputaciones federales y la distribución de alcaldías.

Hernández llega a ese proceso sabiendo que cada decisión que tome generará al menos un enemigo interno. En Morena, las listas son poder: quien las controla, controla el partido. Y en 2027, hay más en juego que en cualquier elección intermedia de la historia reciente del país.