Juan Pablo Hernández dijo que supervisaba el operativo frente a Casa Jalisco, pero no que él ordenara el gas y los chorros de agua. El gobierno estatal se niega a revelar quién sí lo hizo.
El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, negó haber dado la orden de usar gas lacrimógeno y chorros de agua a presión contra manifestantes que exigían agua potable frente a Casa Jalisco. «Yo no fui», dijo, según Proceso y otros medios. Reconoció que estaba presente, supervisando parte de las acciones policiales por el lado de la calle Montreal.
La protesta fue el 11 de octubre.
Quién ordenó, según el gobierno: no se dice
Hernández no identificó a quien dio la orden. El coordinador estratégico de seguridad del estado, Roberto Alarcón Estrada, se negó a nombrarlo y argumentó que se busca proteger a esa persona, ya que podría ser objeto de ataques por parte de detenidos, familiares u otras personas. Dijo que el nombre formará parte de la carpeta de investigación y que se podrían dar a conocer las instituciones, pero no los nombres.
Lo que reconoció el gobierno
- Tres mandos policiales, dos medios y uno superior, están bajo investigación de la Comisión de Honor y Justicia y podrían ser sancionados la siguiente semana. No fueron nombrados.
- Los policías que usaron chorros de agua sin equipo autorizado y certificado también podrían ser sancionados.
- Los detenidos fueron concentrados en un área junto al nuevo centro C5, no dentro de Casa Jalisco, según Hernández. MVS reporta 39 personas detenidas.
- Defensores de derechos humanos señalaron inconsistencias en los dictámenes médicos, incluido el de un joven que perdió dientes. El fiscal Salvador González de los Santos se comprometió a revisarlo, de acuerdo con Proceso y La Silla Rota.
- El fiscal dijo que aún no puede determinarse si hubo tortura y que eso se resolverá al concluir las investigaciones. Negó que la Fiscalía haya enviado personal institucionalmente a la protesta.
Las denuncias
Proceso reporta señalamientos de presuntos abusos policiales, detenciones arbitrarias y tortura. Esas son denuncias; las autoridades dicen que están en investigación y no hay una resolución. Enlaces relacionados de la propia nota hablan de que 17 policías fueron identificados por abusos y de que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la CNDH investigar; esos datos aparecen solo en titulares y no los pude confirmar en el texto.
Lo que falta aclarar
- Quién dio la orden de usar gas y agua, y por qué su identidad se reserva y por cuánto tiempo.
- Cuántas personas resultaron heridas y cuántas siguen detenidas o fueron liberadas.
- Si la Fiscalía y la CNDH confirmarán o descartarán tortura.
- Qué sanciones, si las hay, recibirán los tres mandos investigados.