Todd Blanche, fiscal general interino del Departamento de Justicia de Estados Unidos, confirmó que las investigaciones sobre nexos entre políticos mexicanos y cárteles continúarán; la cooperación de narcotraficantes extraditados será clave para los próximos cargos.
Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos, lanzó este miércoles 6 de mayo una advertencia directa: las acusaciones del Departamento de Justicia contra funcionarios mexicanos con presuntos vínculos con el narcotráfico no han terminado. En entrevista con el canal estadounidense News Nation, el funcionario que sustituyó a Pam Bondi al frente del Departamento de Justicia fue contundente al asegurar que lo que vino la semana pasada es solo el comienzo.
La declaración se produjo en el marco de la Border Security Expo celebrada en Phoenix, Arizona, y se enmarca en un momento de máxima tensión diplomática entre México y Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump amenazara ese mismo día con emprender operaciones terrestres unilaterales en territorio mexicano si el gobierno de Claudia Sheinbaum no intensifica el combate al tráfico de drogas por tierra.
La Advertencia desde Phoenix
Ante la pregunta directa de la periodista Ali Bradley sobre si podría esperarse más acusaciones formales contra políticos mexicanos, Blanche respondió de forma afirmativa sin titubeos. El fiscal recordó que el 30 de abril el Distrito Sur de Nueva York presentó cargos contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, encabezados por el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, por tráfico de drogas y delitos relacionados con armas. Agregó que un juez mexicano también había sido acusado recientemente.
Blanche subrayó que las acciones del Departamento de Justicia no son reacción a un momento político específico, sino parte de una estrategia sostenida. Indicó que su agencia está trabajando de manera coordinada con múltiples agencias federales, así como con autoridades de México y países de Sudamérica, con el objetivo de desarticular las redes del crimen organizado. Redoblando nuestros esfuerzos, fue la frase que utilizó para describir la intensidad de las acciones actuales.
La Cooperación de los Capos, Pieza Clave
El fiscal interino explicó que uno de los factores que podría acelerar nuevas acusaciones es la disposición a cooperar de los líderes del narcotráfico que actualmente se encuentran detenidos en cárceles estadounidenses. Entre ellos mencionó a Joaquín y Ovidio Guzmán, conocidos como los Chapitos, e Ismael El Mayo Zambada, cuyas extradiciones fueron posibles en parte por la cooperación del gobierno mexicano.
Según Blanche, la información que estos capos puedan aportar en el marco de acuerdos de colaboración con la justicia estadounidense tiene el potencial de generar cargos adicionales contra figuras políticas y funcionarios públicos en México. El fiscal también señaló que los líderes de los cárteles ya no pueden sentirse protegidos dentro del país, y que el riesgo de ser detenidos, enjuiciados y extraditados es hoy una realidad tangible.
El Caso Rocha Moya, el Detonante
Las acusaciones del 30 de abril contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por el Distrito Sur de Nueva York generaron un terremoto político en México. Rocha Moya presentó de inmediato una solicitud de licencia ante el Congreso de Sinaloa. Otros dos funcionarios mencionados en las acusaciones siguieron el mismo camino, mientras que la Fiscalía General de la República abrió investigaciones formales contra los implicados.
Blanche destacó que la relación entre Estados Unidos y México es, en su valoración, muy positiva, y que las acusaciones no deben interpretarse como una ruptura diplomática, sino como parte del trabajo conjunto para frenar el tráfico de drogas. Sin embargo, aclaró que esa buena relación depende directamente de la cooperación en materia migratoria, combate al narcotráfico y temas afines.
La Respuesta de México
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que la Secretaría de Relaciones Exteriores envió una nota diplomática al gobierno de Donald Trump en la que México exige pruebas formales que sustenten las acusaciones publicadas en días recientes. Sheinbaum ha reiterado en múltiples ocasiones que no permitirá el ingreso de fuerzas militares estadounidenses al territorio nacional y que la colaboración con Washington se dará únicamente bajo el principio de coordinación sin subordinación.
Sobre la posibilidad de que agentes estadounidenses operen en suelo mexicano para combatir a los cárteles, Blanche dejó en claro que esa decisión corresponde exclusivamente al presidente Trump y no al Departamento de Justicia. Al mismo tiempo, puntualizó que ambas administraciones comparten el objetivo de frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, reconociendo que el liderazgo mexicano también lo quiere.
ÁNGULO FRONTERIZO | Matamoros-Brownsville
Para el corredor fronterizo Matamoros-Brownsville, las advertencias del fiscal Blanche tienen un peso particular. Tamaulipas ha sido históricamente una de las entidades más afectadas por la presencia y disputa de grupos del crimen organizado, y los funcionarios de esta región no están exentos del escrutinio que el Departamento de Justicia estadounidense ha intensificado. La posibilidad de que nuevas acusaciones apunten a funcionarios de estados fronterizos como Tamaulipas pone en alerta a actores políticos y empresariales a ambos lados del río. En Brownsville, donde las agencias federales tienen una fuerte presencia operativa, la noticia es seguida de cerca por autoridades locales que trabajan en coordinación con el FBI, la DEA e ICE en el combate al narcotráfico transfronterizo.