Estatua viviente incomoda a la FIFA y recuerda al mundo la tragedia del Congo

Guadalajara, México. En medio de la fiesta futbolera del Mundial 2026, un aficionado congoleño transformó las gradas en un acto de memoria histórica que terminó incómodando a la FIFA. Michel Kuka Mboladinga, conocido como “Lumumba Vea”, revive durante los partidos de la República Democrática del Congo (RD Congo) la figura de Patrice Lumumba, héroe de la independencia congoleña asesinado en 1961, y usó ese símbolo para denunciar un conflicto que el mundo prefiere ignorar.

Una estatua que cobra vida

Desde hace más de una década, Mboladinga, de 50 años, se dedica a representar una estatua viviente en apoyo a los equipos de su país, primero con el club AS Vita y después como emblema de la selección nacional. Durante los partidos viste saco y corbata con los colores de la bandera congoleña —amarillo, azul y rojo— y permanece inmóvil durante los 90 minutos, con el brazo derecho levantado, evocando la estatua de Lumumba que se encuentra en Kinshasa, capital del Congo.

El personaje se hizo viral durante la Copa Africana de Naciones de 2025 y, tras perderse el debut mundialista de su selección ante Portugal por restricciones sanitarias derivadas de un brote de ébola en su país, finalmente debutó en el Mundial el 23 de junio en el partido de RD Congo contra Colombia en Guadalajara, al que fue invitado por la propia FIFA.

Mboladinga se mueve sólo para cubrirse la boca e imitar una pistola apuntando a su cabeza: el gesto de protesta con el que alude a las atrocidades que se siguen cometiendo hoy en el este del Congo.

El gesto que la FIFA dejó de transmitir

La FIFA había estado dando reflectores a la estatua viviente durante la transmisión oficial del torneo. Sin embargo, el organismo dejó de mostrar su imagen en el momento exacto en que Mboladinga llevó una mano a la boca y otra a la sien: el mensaje silencioso de protesta contra la violencia que persiste en el este de su país, uno de los conflictos más graves y menos atendidos del mundo actual, que ha causado más de seis millones de muertes desde la década de los noventa y que recientemente ha desplazado a millares de personas.

Lumumba, héroe y mártir panafricano

Patrice Lumumba fue el primer ministro de la recién independizada República Democrática del Congo entre junio y septiembre de 1960, tras el fin del dominio colonial belga. Fue asesinado en 1961 y declarado héroe nacional de su país en 1966; es venerado en todo el continente africano como una de las principales voces de la liberación anticolonial. Versiones periodísticas señalan que en su muerte participó una red de actores que incluían a Bélgica y a la CIA estadounidense, en un episodio que sigue siendo investigado décadas después.

De hecho, en marzo de este año un tribunal belga ordenó que Etienne Davignon, exdiplomático de 93 años y el último sobreviviente entre diez ciudadanos belgas sospechosos de estar implicados en el asesinato, sea juzgado por su presunta “participación en crímenes de guerra” relacionada con la detención y traslado ilegales de Lumumba. Davignon ha negado previamente haber cometido algún delito.

Durante el régimen colonial del rey Leopoldo II de Bélgica, entre 1885 y 1908, el territorio congoleño sufrió la explotación de recursos como el caucho y el marfil, con cuotas de producción impuestas mediante castigos físicos y amputaciones. Diversos estudios históricos estiman que millones de personas murieron durante ese periodo.