El periodista británico especializado en crimen organizado entrevistó a un agente estadounidense cercano al caso que describió el caos de los primeros minutos tras el accidente fatal del 19 de abril
El periodista británico Ioan Grillo, referencia internacional en coberturas sobre narcotráfico y crimen organizado en México, publicó este miércoles una revelación de alto impacto sobre el accidente en Chihuahua que costó la vida a dos agentes de la CIA: en los primeros momentos tras el siniestro, algunos de los oficiales presentes en la escena consideraron ocultar los cadáveres de los agentes estadounidenses.
«Hubo una cuestión de pánico», explicó Grillo a Infobae México, tras entrevistar a un agente del gobierno de Estados Unidos directamente vinculado al caso. «Hubo una cuestión de sacar los cuerpos del transporte y de esconderlos, que al final no salió. Sí los dejaron en la escena. En el momento de reacción hubo una cuestión de mover los cuerpos, como en un estado de pánico al momento que pasó.»
Los cuerpos habían quedado en muy mal estado. Uno de ellos, de acuerdo con reportes, estaba calcinado e irreconocible tras que el vehículo perdiera el control en un camino de terracería en las montañas de Chihuahua, cayera a un barranco y explotara.
“Hubo una cuestión de sacar los cuerpos del transporte y de esconderlos, que al final no salió. Sí los dejaron en la escena. — Ioan Grillo, citando a agente estadounidense cercano al caso”
CÓMO OCURRIÓ EL ACCIDENTE: CRONOLOGÍA DEL OPERATIVO
El accidente ocurrió el domingo 19 de abril al retornar de un operativo en el que fuerzas de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, con el respaldo de aproximadamente 50 soldados del Ejército Mexicano, desmantelaron un megalaboratorio clandestino de metanfetaminas ubicado en el suroeste del estado, en zona montañosa cercana a la frontera con Sinaloa.
Los preparativos habían comenzado el jueves 16 de abril. El director de la AEI, Pedro Oseguera Cervantes, encabezó el convoy desde Chihuahua capital hasta el cuartel militar en Guachochi. A las 17:30 del sábado 18 ordenó el regreso. El domingo 19, a las 13:50 horas, el vehículo perdió el control en un tramo de terracería con poca visibilidad cerca del poblado de Polanco, cayó al barranco y explotó. Murieron Oseguera Cervantes, su escolta, y los dos agentes de la CIA.
| Fecha | Evento |
| 16 abril | Convoy AEI sale de Chihuahua capital hacia Guachochi |
| 18 abril | Operativo: desmantelamiento del megalaboratorio de metanfetaminas |
| 18 abril 17:30 | Director AEI ordena retorno a Chihuahua capital |
| 19 abril 13:50 | Accidente: vehículo cae a barranco en Polanco; explosión. 4 muertos |
| 19 abril | Otros agentes presentes barajan ocultar cadáveres; finalmente no lo hacen |
| 21 abril | Fiscal Chihuahua César Jáuregui confirma muerte de extranjeros |
| 27 abril | Fiscal especial Wendy Chávez ofrece primer informe oficial |
| 27 abril | Jáuregui renuncia. FGR toma el caso |
| 28-29 abril | Ioan Grillo publica revelaciones sobre el pánico en la escena |
POR QUÉ LOS AGENTES NO SE IDENTIFICARON COMO CIA
Según Grillo, uno de los elementos que complicó el manejo del incidente es que los agentes no tenían identificación ni portaban armas cuando fallecieron. «Unos de los agentes que estaban ahí con ellos no pensaban que eran de la CIA, primero pensaban que eran de la DEA, porque ellos no se identifican y, al ser americanos, mucha gente cree que son la DEA», explicó el periodista.
La fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva confirmó que los cuatro extranjeros iban vestidos de civil, con el rostro cubierto en su mayor parte, sin armas ni identificación visible. Su presencia en el operativo no fue notificada ni autorizada por instancias superiores: solo el director de la AEI —quien murió en el accidente— conocía de su participación.
“El único que sabía de su colaboración ya está muerto. Ya no se puede castigar. — Ioan Grillo sobre la opacidad del caso”
LO QUE GRILLO REVELÓ SOBRE LA OPERACIÓN REAL DE LA CIA EN MÉXICO
Más allá del accidente, la cobertura de Grillo abre una ventana sobre cómo opera la inteligencia estadounidense en territorio mexicano. Los dos agentes fallecidos operaban desde la oficina de la CIA en Monterrey, una de las sedes permanentes de la agencia en México. Según el periodista, la CIA ha participado en operaciones antidrogas mediante sobrevuelo con drones, intercambio de inteligencia y asesoría directa en detenciones de alto perfil, incluyendo la captura de «El Mencho», líder del CJNG.
Un agente estadounidense activo describió a Grillo la logíca que sustenta estas operaciones conjuntas: «En México, la corrupción está tan descontrolada que es necesario estar presente en la incautación, en la detención, en el arresto.» El mismo razonamiento fue reflejado por el embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, quien pidió públicamente un entorno libre de corrupción que no dé cabida a la «extorisón.»
La dinámica descrita por las fuentes de Grillo revela una realidad incómoda: los agentes estadounidenses no solo asesoran desde oficinas en la capital. Visten uniformes de policía mexicana, participan en allanamientos y aconsejan tácticamente sobre el terreno. «Técnicamente no estás mintiendo. Estás asesorando», dijo el agente a Grillo. «Pero estás aconsejando: ¿pueden separar a los dos acusados e interrogar a uno en una habitación?.»
LA REACCIÓN DE SHEINBAUM Y EL CASO DE LOS CUATRO EXTRANJEROS
Lo que inició como el reporte de dos agentes fallecidos se complicó cuando la fiscal Chávez confirmó que en realidad había cuatro extranjeros en el operativo —no dos—. Los otros dos sobrevivieron y participaron en las labores de rescate. La fiscalía solicitó a la Embajada estadounidense información sobre sus identidades y funciones, petición que al cierre de esta edición no había sido respondida públicamente.
La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó que la investigación continúe a cargo de la FGR incluso tras la renuncia del fiscal Jáuregui. «Tiene que seguir la investigación. No para con una renuncia», dijo. Sheinbaum descartó expulsar más agentes estadounidenses, pero reiteró que «a México se le respeta.» El gobierno de Trump respondió que «ellos quieren respetar la ley y la Constitución de México.»