La crisis política de Juchitán de Zaragoza suma un nuevo capítulo: Emilio Montero Pérez, director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) e identificado como el operador político del alcalde detenido Miguel Sánchez Altamirano, presentó su renuncia el 25 de septiembre, un día después de destaparse que él mismo cobraba de manera irregular en la nómina del ayuntamiento mientras ocupaba su cargo estatal.
Quién es Emilio Montero
Montero Pérez fue presidente municipal de Juchitán antes de convertirse en director del IEEPO en 2022. Desde ese cargo es señalado como el operador político de «Quetu» Sánchez Altamirano, quien lo sucedió en la alcaldía y fue detenido el 23 de septiembre por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado —la misma detención que llevó al Congreso de Oaxaca a decretar la desaparición de poderes del Ayuntamiento y a la designación de Francisco «Paco» Vásquez Jiménez como comisionado municipal.
La nómina irregular que aceleró su salida
El 24 de septiembre se hizo público que Montero mantenía una plaza activa en la nómina municipal de Juchitán mientras cobraba también su sueldo estatal en el IEEPO, acumulando más de 18 mil pesos mensuales entre ambas posiciones —un conflicto de interés que, sumado a la presión pública tras la detención del alcalde, precipitó su renuncia un día después.
Montero no apareció solo en esa nómina. De acuerdo con La Silla Rota, otros funcionarios y regidores del ayuntamiento juchiteco también cobraban de forma irregular en el IEEPO: Fátima Rafaeli López Martínez, esposa del exsecretario Mariano Rosado, con 17,526 pesos mensuales en un puesto administrativo; Zoila Gómez Cabrera, síndica procuradora, con 5,564 pesos como maestra; Fernando Santos Villalobos, secretario municipal, con 17,559 pesos en administración; Silas Orlando Carrasco Hernández, regidor de Turismo, con 10,214 pesos adscrito a la Secretaría de Movilidad; y José Alfredo Nicolás Vera, regidor de Energías Renovables y Gestión Social, con 19,388 pesos como maestro, el monto más alto detectado.
Hasta el momento, ni Montero ni el gobierno estatal han emitido un pronunciamiento oficial explicando los motivos de la renuncia o anunciando formalmente su reemplazo al frente del IEEPO. Solo se confirmó que policías estatales resguardaron las oficinas del instituto.
Un hilo que sigue creciendo
El caso de Juchitán se perfila cada vez más como una red de operadores políticos con presencia cruzada entre el ayuntamiento y dependencias estatales, más allá de la figura del alcalde detenido. Tipómetro dará seguimiento a cada nueva ramificación de este caso como parte de una misma investigación en curso.