Una petición ciudadana en Change.org acumula casi 20 mil firmas exigiendo que el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, deje su curul mientras enfrenta una acusación formal de las autoridades federales de Estados Unidos por presunta conspiración para importación de narcóticos y delitos relacionados con armas. Los organizadores planean entregar las firmas al Senado el próximo 29 de septiembre. Detrás de la iniciativa está Vania Pérez Morales, extitular del Comité de Participación Ciudadana y del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), quien a su vez enfrenta un litigio pendiente por acusaciones que ella misma hizo contra un exfuncionario del propio sistema anticorrupción que encabezó.
El caso Inzunza: fuero frente a una acusación de EE. UU.
Inzunza Cázarez, exsecretario general con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue formalmente acusado en abril de 2026 por la fiscalía federal de Nueva York. Pese a ello, regresó a su curul cuatro meses después, protegido por el fuero constitucional. Hasta mayo, no existía ninguna solicitud formal de desafuero en su contra, y en distintos momentos ha evadido comparecencias en el Senado —incluyendo un episodio en el que, según Excélsior, pasó lista y después desapareció del recinto—.
La petición, creada el 27 de agosto, exige que Inzunza «se separe inmediatamente de su cargo y se someta a las investigaciones» correspondientes. Sus impulsores argumentan que ningún cargo público debe blindar a un servidor público acusado de asociación delictuosa. Al 29 de agosto, la petición llevaba apenas 263 firmas y poco más de 130 compartidos en redes; para el 26 de septiembre había escalado a cerca de 19,191 firmas.
Quién es Vania Pérez Morales
Pérez Morales es politóloga por la UNAM, con maestría en Trabajo Social y doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la misma universidad. Entre 2017 y 2019 trabajó con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) coordinando iniciativas anticorrupción a nivel nacional y subnacional, ha colaborado en investigación sobre estrategias anticorrupción con instituciones de Colombia, y ha sido docente en la UNAM y el Tecnológico de Monterrey. Recibió tres nominaciones consecutivas al Premio Internacional a la Excelencia Anticorrupción, otorgado por la UNODC.
Presidió el Comité de Participación Ciudadana y el Comité Coordinador del SNA hasta concluir su periodo el 28 de enero de 2026. Al dejar el cargo declaró que su gestión fue «incómoda», que denunciaron, propusieron y dejaron «un camino andando» para fortalecer al país, subrayando que ese trabajo se logró de forma coordinada y con apoyo del periodismo de investigación y la ciudadanía.
El litigio pendiente: el caso Roberto Moreno
Durante su gestión, Pérez Morales acusó públicamente —incluso mediante comunicaciones oficiales dirigidas a la Suprema Corte de Justicia de la Nación— a Roberto Moreno Herrera, entonces secretario ejecutivo del SNA, de conductas relacionadas con corrupción. Moreno presentó su renuncia en 2025 en medio de esos señalamientos y posteriormente interpuso una demanda de amparo, argumentando que Pérez Morales violó su presunción de inocencia al señalarlo públicamente sin que mediara un proceso formal.
El giro más relevante: los seis integrantes institucionales del propio Comité Coordinador del SNA presentaron declaraciones juradas ante un juez federal señalando que nunca existió sesión colegiada que autorizara ejecutar acusaciones en espacios públicos y medios de comunicación contra Moreno Herrera. En otras palabras, el organismo que ella encabezó se deslindó de sus señalamientos, sosteniendo que actuó por cuenta propia y no a nombre de la institución. El juez debe determinar ahora si actuó de manera arbitraria usando su cargo, lo que podría derivar en una indemnización pagada con fondos públicos.
Este antecedente no invalida por sí mismo el fondo de la petición contra Inzunza —que se sustenta en una acusación formal de la fiscalía de Nueva York, no en la trayectoria personal de quien la promueve—, pero sí es un elemento relevante para dimensionar el perfil de la persona detrás de la iniciativa, especialmente en un ejercicio periodístico que exige verificación antes de amplificar cualquier señalamiento.