Hallan siete cuerpos en Aguascalientes: habrían sido secuestrados y asesinados en Zacatecas

Los cuerpos de cinco hombres y dos mujeres aparecieron este viernes en la comunidad de Mesillas, Tepezalá, a medio kilómetro de los límites con Luis Moya, Zacatecas. Habrían sido degollados y ejecutados fuera del estado y trasladados al lugar; no hay rastros del crimen en la escena

TEPEZALÁ, Aguascalientes — Siete personas sin vida fueron encontradas este viernes en la comunidad de Mesillas, en el municipio de Tepezalá, en el estado de Aguascalientes, a escasos 500 metros del límite territorial con Luis Moya, Zacatecas. La Fiscalía General del Estado de Aguascalientes confirmó a Infobae México que entre las víctimas se cuentan cinco hombres y dos mujeres, cuya identidad permanece sin confirmar hasta el cierre de esta edición.

Medios locales detallaron que los cuerpos presentaban signos de degollamiento y que al menos algunos tenían el tiro de gracia: un disparo en la cabeza. La escena del hallazgo no registró rastros de lucha ni evidencia forense que indique que el crimen ocurrió en ese lugar, lo que llevó a las autoridades a concluir preliminarmente que las víctimas habrían sido privadas de la libertad en Zacatecas —en una zona limítrofe con Tamaulipas— y sus cuerpos trasladados y abandonados en territorio aguascalentense.

DATOS DEL HALLAZGO — Lugar: comunidad de Mesillas, municipio de Tepezalá, Aguascalientes. Víctimas: 5 hombres y 2 mujeres. Causa preliminar de muerte: degollamiento y tiro de gracia. Identidades: sin confirmar. Origen del crimen: presuntamente en Zacatecas, con posible vínculo a zona limítrofe con Tamaulipas. Estado de la investigación: en curso.

Sin rastros del crimen: los cuerpos llegaron desde afuera

El elemento más relevante para la investigación es la ausencia total de indicios del crimen en la escena. Agentes de la Agencia de Investigación Criminal y peritos de Servicios Periciales que se trasladaron al lugar confirmaron que los cuerpos fueron depositados en Mesillas, no ejecutados ahí. Esto convierte el hallazgo en un ‘dumping’, práctica documentada por las organizaciones criminales que consiste en asesinar a las víctimas en un sitio controlado y trasladar los cadáveres a una zona distinta para dificultar la investigación, desviar la jurisdicción o enviar un mensaje territorial.

Las autoridades identificaron cámaras de seguridad del C5 —Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo y Calidad— en la zona, cuyas grabaciones podrían aportar información clave sobre los vehículos y personas que depositaron los cuerpos. La Fiscalía mantiene la zona bajo resguardo mientras avanza en las pesquisas para determinar el móvil del crimen y dar con el paradero de los responsables.

No hay rastros del crimen en el lugar. Las víctimas habrían sido secuestradas en Zacatecas y sus cuerpos trasladados a Tepezalá. Las cámaras del C5 serían clave para identificar a los responsables del traslado.

La zona de Tepezalá: corredor de violencia entre Aguascalientes y Zacatecas

La comunidad de Mesillas y el municipio de Tepezalá no son ajenos a este tipo de hallazgos. El área geográfica en el límite entre Aguascalientes y Zacatecas ha sido escenario recurrente de episodios de violencia relacionados con el crimen organizado. En enero de 2016, exactamente en la misma zona —sobre la carretera estatal 26, a la altura del kilómetro 14, en el tramo Tepetates-Mesillas— un automovilista descubrió siete bolsas negras con restos humanos descuartizados abandonadas a un costado de la vía. Aquel hallazgo nunca se resolvió públicamente.

La recurrencia de casos en este corredor apunta a que la zona fronteriza Aguascalientes-Zacatecas opera como zona de depósito para grupos criminales que controlan ambos lados de la línea estatal. Zacatecas es uno de los estados con mayor tasa de homicidios del país, producto de la disputa territorial entre el CJNG y el Cártel del Noreste, con extensiones hacia San Luis Potosí y el norte del país.

La mención de las autoridades al posible vínculo con la ‘zona limítrofe con Tamaulipas’ abre una línea de investigación relevante: sugiere que las víctimas podrían haber sido levantadas en una región donde convergen los estados de Zacatecas, San Luis Potosí y Tamaulipas, un triángulo de alta conflictividad criminal en el centro-norte de México.

El ángulo fronterizo: Tamaulipas en el mapa de la violencia regional

La referencia explícita de la Fiscalía de Aguascalientes a la zona limítrofe con Tamaulipas como posible origen del crimen coloca este caso en un contexto que incumbe directamente a la región noreste. Tamaulipas, y en particular el corredor del sur del estado, ha sido escenario de violencia relacionada con la disputa entre organizaciones criminales que se extiende hacia los estados vecinos del altiplano.

Para Matamoros y la región fronteriza con Brownsville, este tipo de hallazgos son señales de las dinámicas de violencia que operan en el interior del país y que tienen impacto directo sobre las rutas de tráfico, la seguridad regional y el clima de inversión en Tamaulipas. Cada episodio de violencia en estados del centro-norte refuerza los patrones de inseguridad que afectan la percepción de todo el noreste mexicano.

Las investigaciones de la Fiscalía de Aguascalientes, en coordinación con las autoridades de Zacatecas y eventualmente con la FGR, determinarán en los próximos días si existe algún vínculo con grupos operativos de Tamaulipas o si se trata de una disputa localizada en el corredor Zacatecas-Aguascalientes. Por ahora, la escena en Mesillas es una imagen que se repite con dolorosa regularidad en el mapa de la violencia del México central.