El desfile principal por el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos fue suspendido en Washington, D.C., tras una advertencia de calor extremo con sensación térmica de hasta 46°C. Más de 197 millones de personas estaban bajo alerta.
El desfile nacional por el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos, programado para las 10:30 horas del 4 de julio en Washington, D.C., fue cancelado por una ola de calor extremo. El National Weather Service (NWS) emitió una advertencia con índices térmicos previstos de hasta 46°C (115°F) para la capital estadounidense y gran parte del noreste del país.
De acuerdo con el National Park Service (NPS) y el comité organizador Freedom 250, la cancelación del desfile principal fue decidida en coordinación con el gobierno local tras “una extensa consulta priorizando la seguridad de participantes y público”. El comunicado institucional precisó que la decisión respondió directamente a la advertencia de calor extremo vigente en la región.
El NWS reportó que más de 197 millones de personas, desde Kansas hasta Maine, se encontraban bajo alertas de calor peligroso, con riesgo de enfermedades graves por exposición prolongada al sol y a las altas temperaturas.
Efecto en cadena: apagones y otros desfiles suspendidos
La cancelación no se limitó a Washington. En Filadelfia, la administración municipal y los organizadores del “Salute to Independence Semiquincentennial Parade” confirmaron la suspensión del acto oficial por las mismas razones. La ciudad registró máximas superiores a los 38°C, con una sensación térmica —el índice de calor— de hasta 44°C debido a la combinación de calor y humedad. Eventos en Takoma Park y Leesburg también fueron suspendidos.
El operador de red eléctrica PJM Interconnection, responsable del suministro en varios estados del noreste y medio oeste, reportó que hasta 950,000 hogares se quedaron sin electricidad el 4 de julio por la sobrecarga del sistema durante el fenómeno conocido como “heat dome” o domo de calor, que se mantuvo activo durante varios días consecutivos sobre la región.
Medidas de emergencia
El National Park Service y la administración de Washington instalaron puntos de hidratación y carpas de enfriamiento en áreas públicas de la capital. El comité Freedom 250 instó a la población a mantenerse informada por canales oficiales y a seguir las instrucciones de los servicios de emergencia. El NWS advirtió, además, que las altas temperaturas representan un riesgo para infraestructura crítica, como cables y transformadores eléctricos.
El fenómeno coincide con el mayor éxodo vacacional registrado para un fin de semana de 4 de julio: se estima que más de 72 millones de personas viajaron por Estados Unidos durante estas fechas, lo que sumó presión a aeropuertos y carreteras ya afectados por el calor extremo.