La gira de diez días por México de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, se convirtió esta semana en uno de los episodios diplomáticos más polémicos entre España y México en años recientes. Con escala en Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y la Riviera Maya, su visita desató una tormenta política que no distinguió fronteras: indignó en México y en la propia España que ella gobierna.
El homenaje que encendió todo
La chispa fue el anuncio de que Ayuso asistiría a un acto en honor al conquistador Hernán Cortés en la Catedral Metropolitana de México, en un momento en que España y México atravesaban un acercamiento diplomático en torno a los excesos de la Conquista y la petición de disculpas histórica que Sheinbaum ha impulsado en distintos foros.
Autoridades indígenas e integrantes del Consejo Nacional de Pueblos Indígenas (CNPI) rechazaron la visita y declararon a Díaz Ayuso persona non grata. En un comunicado señalaron que su presencia «distorsiona y ofende la memoria histórica de los pueblos indígenas y afromexicanos», y exigieron una disculpa pública por los actos vinculados a la llamada «Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés». Declararon que no aceptan su visita y la conminaron a «volver a su país si no tiene la voluntad de reconocer las atrocidades cometidas contra nuestros pueblos durante la Conquista y la Colonia.»
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que el polémico homenaje a Hernán Cortés fue finalmente cancelado. Según la mandataria, los propios organizadores decidieron dar marcha atrás tras calcular el costo político: concluyeron que el acto era «muy difícil» de sostener y que les restaría votos.
Morena: «provocación e injerencia»
Morena calificó la gira de «provocación e injerencia» y acusó a Ayuso de reunirse con sectores opositores y medios conservadores en un acto que, según el partido, viola la Doctrina Estrada y los principios de no intervención consagrados en la Constitución mexicana. La presidenta del partido, Ariadna Montiel, fue tajante: «La visita de Ayuso no es diplomacia: es provocación e injerencia.»
Sheinbaum señaló que la llegada de Díaz Ayuso no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia de la derecha mexicana, gestionada por alcaldes, alcaldesas y gobernadores de oposición, quienes difundieron imágenes junto a la política española. No obstante, descartó que la presencia de Ayuso pudiera dañar el reciente acercamiento diplomático con España.
España también estalla: 300 mil euros y «opacidad absoluta»
La polémica no se quedó en México. El dato más concreto que trascendió fue el de la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes: la Comunidad de Madrid destinó 300 mil euros de fondos públicos para que la región fuera «invitada de honor». El ministro español Óscar López, del PSOE, fue directo: «Pagamos los madrileños a 300,000 euros la medalla», en referencia al galardón que Ayuso recibió en el Congreso estatal de Aguascalientes «por su contribución a la democracia y la libertad.»I
La principal líder de la oposición en Madrid, Manuela Bergerot, se enteró por sorpresa del viaje, ya que fue anunciado sin previo aviso en el portal de gobierno apenas unos días antes. Calificó la agenda como «un despropósito político que tiene como único fin sembrar la discordia», y señaló que la estancia se asemeja más a «unas vacaciones de 10 días pagadas por los impuestos de los madrileños» que a una misión oficial.
Desde el PSOE, Mar Espinar le pidió a Ayuso «que deje de hablar en nuestro nombre, porque las cosas que está diciendo en México no nos representan a ninguno; produce vergüenza ajena tanto en Madrid como en México.»
El PP defiende a Cortés
No todos en España la criticaron. Desde el Partido Popular, su vocero Carlos Díaz Pache defendió las tesis de la presidenta regional: «Hernán Cortés fue un español brillante. Llegó a América y en pocos años, con pocos españoles y una gran cantidad de pueblos indígenas, hizo frente al temido Imperio Azteca. No estamos dispuestos a comprar la leyenda negra que quiere vender la izquierda.»
Sheinbaum: libre de venir, pero que se sepa quién la invitó
Sheinbaum reconoció el derecho de Ayuso a viajar y expresarse libremente en territorio mexicano, garantizado por las leyes nacionales. Sin embargo, hizo un llamado a la ciudadanía a observar críticamente quién extendió la invitación y con qué propósitos. Para contextualizar la polémica, anunció que difundirá un decreto del rey Carlos V de España del siglo XVI, en el que el propio monarca documentó las atrocidades cometidas por Hernán Cortés contra los pueblos indígenas, incluyendo los sucesos ocurridos en Cholula.
Ángulo Fronterizo: La polémica llega en un momento delicado para la relación entre México y España, dos países que sostienen lazos económicos y culturales profundos. En la frontera Matamoros-Brownsville, donde la memoria de la conquista y la identidad mestiza e indígena son parte del tejido social cotidiano, la pretensión de glorificar a Hernán Cortés no pasa desapercibida. Para los tamaulipecos de herencia nahua, tlaxcalteca o huasteca, este tipo de visitas y discursos no son historia lejana: son una herida que sigue abierta.