Más de veinte personas de al menos 12 países abandonaron el MV Hondius el 24 de abril sin seguimiento epidemiológico, casi dos semanas después de la primera muerte a bordo. El brote, que deja tres fallecidos, pudo originarse en Argentina antes de que los pasajeros embarcaran
El riesgo para la población general se considera bajo. El hantavirus no se transmite fácilmente entre personas. La variante identificada es el virus de los Andes, la única cepa con evidencia de transmisión humano a humano en casos excepcionales.
Las autoridades sanitarias de al menos cuatro continentes intensificaron este jueves 7 de mayo la búsqueda y vigilancia de los pasajeros que descendieron del crucero MV Hondius antes de que se confirmara oficialmente el brote mortal de hantavirus. El operador del barco, la compañía holandesa Oceanwide Expeditions, y funcionarios del gobierno de Países Bajos confirmaron a la agencia Associated Press que más de veinte personas de al menos 12 países distintos abandonaron la embarcación el 24 de abril en la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, sin que se realizara ningún seguimiento epidemiológico de contactos.
El dato más preocupante es la brecha temporal: el primer fallecimiento a bordo ocurrió el 11 de abril, casi dos semanas antes de que esos pasajeros desembarcaran. El brote no fue confirmado oficialmente sino hasta el 2 de mayo, cuando un ciudadano británico evacuado en Sudáfrica dio positivo al virus de los Andes. Para entonces, decenas de personas ya se encontraban dispersas en Europa, África, América y Asia.
El Origen: Un Viaje de Aves en Argentina
Los investigadores argentinos son quienes más cerca están del origen del brote. Funcionarios del Ministerio de Salud de Argentina confirmaron a AP que un equipo de epide miólogos aún no ha partido hacia la ciudad del sur del país donde sospechan que se inició la cadena de contagio. La hipótesis principal es que una pareja holandesa, que se encuentra entre los fallecidos, pudo haber contraído el virus durante una excursión de observación de aves en la Patagonia argentina antes de abordar el crucero. La zona visitada tiene presencia conocida de roedores portadores del virus de los Andes, la única variante de hantavirus con evidencia científica de transmisión entre personas.
El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de excrementos, orina o saliva de roedores infectados. La variante de los Andes presenta una característica que la distingue del resto: en casos excepcionales, puede transmitirse de persona a persona por contacto cercano y prolongado, aunque los expertos subrayan que esa vía de contagio no es fácil ni frecuente.
La Ruta del Brote: de Santa Elena a Cuatro Continentes
El 24 de abril, cuando el MV Hondius hizo escala en la isla de Santa Elena, más de 30 pasajeros descendieron de la embarcación. Al día siguiente varios abordaron vuelos hacia distintos países. Las autoridades sudafricanas centraron su búsqueda en un vuelo de Santa Elena a Johannesburgo del 25 de abril, en el que viajó una pasajera que después dio positivo a hantavirus. En Francia, el Ministerio de Salud informó que un ciudadano francés con síntomas leves está en aislamiento y bajo pruebas médicas por ser contacto de esa pasajera. El rastreo activo se extiende ya por Europa, África, América del Sur y Asia.
Tres Muertos y la Pregunta sobre la Transmisión
El balance oficial del brote es de tres fallecidos: una pareja originaria de Países Bajos y una mujer de nacionalidad alemana. Otros pasajeros permanecen bajo observación con síntomas compatibles. La OMS sigue la situación pero no ha emitido alerta global. Sin embargo, la pregunta que los epide miólogos no pueden responder todavía con certeza es si algunos contagios ocurrieron por transmisión humano a humano dentro del barco o si todos los infectados tuvieron contacto previo con roedores en Argentina. Esa distinción es crítica para determinar el verdadero alcance del riesgo.
La Falla del Protocolo
El caso expone una falla grave en los protocolos de vigilancia epidemiológica a bordo. La primera muerte ocurrió el 11 de abril. El barco siguió su ruta durante semanas sin notificación formal a autoridades sanitarias de ningún país. Cuando el 24 de abril los pasajeros desembarcaron en Santa Elena, no se realizaron controles sanitarios ni se emitieron alertas de contacto. No fue sino hasta el 2 de mayo que el brote se hizo público. Ese vacío de 21 días entre la primera muerte y la confirmación oficial es el que ahora obliga a rastrear vuelos, registros de hotel y contactos familiares de decenas de personas en al menos 12 países.
ÁNGULO FRONTERIZO | Matamoros-Brownsville
Para México y la frontera Matamoros-Brownsville, el brote del MV Hondius es una señal de alerta que no debe ignorarse. La Secretaría de Salud de México aún no ha emitido comunicado oficial sobre el caso, pero el hantavirus no es una enfermedad desconocida en el norte del país. La variante de los Andes, originaria del Cono Sur, hasta ahora no tiene presencia documentada en México. Sin embargo, la capacidad de dispersión internacional que este brote ha demostrado en menos de un mes es un recordatorio de que las enfermedades no respetan fronteras, y que la vigilancia epidemiológica en los puertos y aeropuertos de la región fronteriza no puede estar dormida.