La presidenta llega a su Segundo Informe de Gobierno con un respaldo mayoritario que se ha mantenido estable durante 2026, aunque lejos de los picos de casi 80% que registró en sus primeros meses. Bienestar y economía sostienen la cifra; seguridad y corrupción son la parte que le pesa.
Con el Segundo Informe de Gobierno presentado el 1 de septiembre de 2026, distintas casas encuestadoras coinciden en un mismo diagnóstico: Claudia Sheinbaum conserva un nivel de aprobación alto —entre 68% y 69%, según la firma consultada— frente a una desaprobación que ronda el 30-32%. Es una cifra que se ha movido poco en los últimos meses: un punto arriba respecto a julio, según El Financiero, y prácticamente estable desde marzo.
| Indicador | Cifra al cierre del segundo año |
| Aprobación general | 68% – 69% (según encuestadora) |
| Desaprobación | 30% – 32% |
| Rubro mejor evaluado | Programas de bienestar — 64% |
| Percepción de la economía | 50% positiva |
| Preocupación ciudadana #1 | Inseguridad (65% la señala como problema principal, frente a 52% meses atrás) |
La trayectoria: de casi 80% al aterrizaje en 68-69%
Sheinbaum tomó posesión el 1 de octubre de 2024 con una aprobación inicial superior al 70%. El punto más alto de sus dos años llegó hacia marzo de 2025 —con mediciones de distintas casas entre 80% y 83%—, impulsado por la lectura favorable que hizo la opinión pública de su manejo de la disputa arancelaria con Donald Trump. De ahí, la curva empezó a ceder: hacia finales de 2025 la aprobación bajó a cifras cercanas al 70%, presionada por la percepción de inseguridad y el desempeño económico. En marzo de 2026 hubo un repunte parcial a 75%, para terminar estabilizándose en el 68-69% con el que llega a su segundo informe.
Lo que sostiene la cifra: bienestar y economía
El rubro mejor evaluado de su gobierno sigue siendo el de los programas sociales, con 64% de respaldo, apoyado en la Pensión Mujeres Bienestar (para mujeres de 60 a 65 años) y las Becas Rita Cetina. El manejo económico también aparece como un activo relativo: 50% de percepción positiva, con el control de la inflación y de los precios de los combustibles como los puntos que más destaca la propia administración en su discurso del informe.
Lo que le resta puntos: seguridad y corrupción
El contraste más marcado está en seguridad pública y combate al crimen organizado, con apenas 11-13% de aprobación, y en el manejo de la corrupción, evaluado con 14% positivo. En agosto, la percepción negativa sobre seguridad llegó a 76%, el nivel más alto registrado en lo que va del sexenio, y la proporción de mexicanos que identifica la inseguridad como el principal problema del país saltó de 52% a 65% en pocos meses. Es, con distancia, el frente más débil del gobierno y el que más ha limitado que la aprobación general vuelva a acercarse a los niveles de 2025.
¿Cómo se compara con AMLO?
En el mismo tramo del sexenio, Sheinbaum aventaja al expresidente Andrés Manuel López Obrador: hacia los 14 meses de gobierno, distintas mediciones ubicaron a Sheinbaum en 74% frente al 67% que tenía AMLO en febrero de 2020. Ambos mandatos arrancaron con niveles de popularidad altos y una trayectoria descendente similar, pero Sheinbaum ha sostenido un piso más alto durante más tiempo, incluso en el momento de mayor desgaste de 2025, cuando no bajó de cifras cercanas al 70%.
La lectura de conjunto
El retrato que dejan las encuestas al cierre del segundo año es el de un gobierno con un respaldo amplio y relativamente estable, sostenido por el gasto social y una economía que la ciudadanía percibe bajo control, pero con un problema de seguridad que no cede y que concentra la parte más crítica de la evaluación. Es, en resumen, la misma tensión que ha definido buena parte de 2026: una presidenta que mantiene mayoría sin ambigüedad, en un país donde la inseguridad vuelve a ser, cada vez con más fuerza, la primera preocupación de quienes la evalúan.