Sheinbaum deslinda a Trump de la ofensiva contra México y apunta a la “ultraderecha de EU”

Un día después de denunciar “injerencia” estadounidense ante miles de simpatizantes, la presidenta mexicana suavizó su tono en la mañanera: afirmó que el presidente Trump no encabeza las presiones y que el diálogo bilateral se mantiene activo

CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum sorprendió este lunes durante su conferencia mañanera al deslindar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de la ofensiva que en las últimas semanas ha ejercido presión sobre el gobierno mexicano. La declaración llegó apenas un día después de que la propia mandataria denunció ante miles de simpatizantes, con motivo del segundo aniversario de su triunfo electoral, lo que calificó como “injerencia” de Estados Unidos en asuntos internos de México.

«Les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas, no lo creo», declaró Sheinbaum. La mandataria apuntó en cambio hacia sectores de la ultraderecha estadounidense que, afirmó, actúan por razones ideológicas y en coordinación con grupos de la derecha mexicana para deteriorar la relación bilateral.

«Yo creo que son sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que quieren que no haya buena relación, que haya mala relación con México, que no están de acuerdo con el Gobierno que encabezamos, por razones ideológicas principalmente.» — Claudia Sheinbaum, 1 de junio de 2026

Sheinbaum subrayó que el diálogo entre ambos gobiernos se mantiene activo en múltiples niveles. Mencionó la reciente visita a México del secretario de Seguridad Nacional de EU, Markwayne Mullin; el contacto permanente del canciller Roberto Velasco con funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado; y la comunicación constante entre los gabinetes de seguridad de ambos países. “Hay mucho diálogo con el gobierno de Estados Unidos”, enfatizó.

LA CONTRADICCIÓN DEL DOMINGO AL LUNES

El contraste entre el discurso del domingo y las declaraciones del lunes no pasó desapercibido. El domingo 31 de mayo, ante una multitud reunida en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, Sheinbaum lanzó una de sus críticas más directas a la injerencia extranjera: “Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no hablamos de cooperación, estamos hablando de injerencia.”

Ese discurso fue leído por muchos analistas como una respuesta directa a la investigación del Departamento de Justicia de EU contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios mexicanos. Sin embargo, al día siguiente, la presidenta enmarca la misma “ofensiva” no como una acción del gobierno de Trump, sino de actores no gubernamentales en ese país.

LOS TEMAS QUE GENERARON LA TENSIÓN

Tema de fricciónPostura de EUPostura de México
Caso Rocha Moya / SinaloaAcusación por narcotráfico a gobernador y exfuncionariosSheinbaum: “injerencia”; FGR investiga por separado
Investigación CIA–FGR ChihuahuaPresión por nexos entre autoridades y laboratorios del narcoGobierno rechaza injerencia; proceso en curso
Designación de cárteles como terroristasActiva desde inicio del mandato TrumpMéxico rechaza esa calificación, defiende soberanía
Diálogo bilateral activoVisita de Mullin; contacto cancillería–Depto. de EstadoSheinbaum: relación directa con Trump “en esquema de respeto”

Sheinbaum también recurrió a la historia para contextualizar las presiones: leyó un fragmento de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid en el que el exmandatario relata que no creía las acusaciones de un estadounidense sobre nexos con el narcotráfico que pesaban sobre un mexicano. “Siempre han querido utilizar este tema”, concluyó la presidenta, sugiriendo que la presión estadounidense sobre México en materia de seguridad tiene antecedentes de décadas.