En un mensaje a la nación la noche del jueves, transmitido desde el Salón Este de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump afirmó en esencia que todas sus derrotas electorales han sido resultado de un sistema electoral intervenido y repleto de fraude, sin explicar por qué sus triunfos no serían igual de sospechosos bajo ese mismo sistema.
El mandatario resucitó, sin pruebas nuevas, el señalamiento de que China buscó perjudicarlo en las elecciones de 2020 que perdió ante Joe Biden. Reporteros y analistas que revisaron los documentos de inteligencia que el propio Trump divulgó en el portal de la Casa Blanca encontraron que muy poco era nuevo, e incluso hallaron evidencia que contradecía lo declarado por el presidente.
«No estamos en una posición para evaluar la veracidad de las declaraciones y afirmaciones del presidente en este momento» — advertencia de Fox News a su audiencia antes de transmitir el discurso.
Dos de las cuatro cadenas nacionales de televisión, NBC y ABC, no transmitieron el discurso en vivo, algo inusual que irritó a Trump, quien las atacó por nombre y pidió al gobierno que les revocara sus licencias. El senador demócrata por Georgia, Jon Ossoff, declaró a MSNBC que escuchó «a un presidente claramente señalando su intención de atacar estas elecciones y minar los derechos electorales».
Claves del caso
• El discurso del jueves fue el más reciente de una serie de esfuerzos de Trump para modificar leyes electorales o cuestionar procesos electorales, que hasta la fecha han fracasado en tribunales.
• El funcionario a cargo de Seguridad Interna, Markwayne Mullin, acusó el viernes que se identificaron ‘250 mil no ciudadanos registrados en el padrón en sólo cuatro estados’.
• El Migration Policy Institute, centro de investigación no partidista, ha reiterado que no existe evidencia de que inmigrantes no autorizados o residentes permanentes voten de forma significativa en elecciones de EU.
• Trump ya había hecho acusaciones similares sin sustento tras perder la elección para fiscal general de Arizona en 2022 (caso Abraham Hamadeh), desestimadas por falta de pruebas.
Trump concluyó su discurso reiterando su exigencia al Congreso de aprobar normas más estrictas sobre identificación de votantes y ciudadanía. Gobernadores demócratas respondieron acusándolo de intentar socavar la confianza pública en las elecciones.
Analistas señalan que los informes de inteligencia sin procesar suelen ser erróneos, incompletos o contradictorios, y que ya en un informe desclasificado de 2021 los propios funcionarios de inteligencia discreparon sobre si China deseaba la derrota de Trump en 2020 y si tomó medidas para lograrlo.