A 90 años de la fundación, “la CTM es un fantasma”

Agencias.- En medio de un proceso de relevo inédito, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) llega a 90 años de su fundación con un “poder político disminuido” y aunque tras la derrota del PRI ha visto caer su participación en los gobiernos estatales y el Legislativo, aún conserva la representación de “miles” de trabajadores y los contratos colectivos de sectores claves, pero a partir de prácticas de “simulación y antidemocráticas”, señalaron especialistas.

Esta central, otrora definitoria de los triunfos presidenciales priístas y que llegó a ocupar en tiempos del fallecido líder Fidel Velázquez hasta 40 curules tricolores en la Cámara de Diputados, ahora ya no detenta ningún escaño, reconocieron dirigentes cetemistas.

Óscar Alzaga, asesor jurídico de sindicatos, señaló que tras la muerte de Velázquez, la influencia de la CTM disminuyó y con ello el número de afiliados. De tener una membresía de 20 millones de trabajadores en los años 90 –según presumió el ex líder cetemista como su voto corporativo–, actualmente ronda los 5 millones.

“Esta CTM es un fantasma” de lo que fue aquella central fundada en el cardenismo, que era combativa; después sufrió una “deformación” en el gobierno de Miguel Alemán, quien “a base de charrazos y usando al ejército”, acabó con el sindicalismo independiente, indicó.

Desde entonces, la central obrera sujetó los intereses de los trabajadores al régimen de partido de Estado y expulsó de sus filas a aquellos que no coincidan con la ideología del PRI, incluyendo a su propio fundador Vicente Lombardo, recordó.

Alberto Romero, coordinador de vinculación de la Universidad Obrera, mencionó que la organización cetemista se convirtió en la principal interlocutora con el gobierno en turno, y negociaban, tanto salarios como toda la estructura de las demandas laborales, lo que propició una mayor estabilidad y apoyo de políticas gubernamentales.

“Cumplió su papel histórico de acompañar la paz social y la creación de instituciones, pero la parte negativa de tener un control férreo sobre la clase trabajadora y dictar reglas de contratación, se vio reflejada en el Poder Legislativo”, recalcó. Para el investigador, si bien la incidencia de la CTM –creada en 1936– es menor en términos políticos, ahora su grado de influencia se basa en la representación de trabajadores.

Según información de esta central, tiene alrededor de 5 millones de trabajadores afiliados en más de mil 100 sindicatos en el país, y mantiene fuerte presencia en el sector automotriz y maquilador, claves en la relación comercial entre México y Estados Unidos, y donde predominan sus CCT.

Su papel ha variado de acuerdo con las diferentes coyunturas. Esta central ha tenido la capacidad de adaptarse a quien esté en el poder y con el gobierno actual mantiene una relación “pragmática”, apuntó Héctor de la Cueva, coordinador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (Cilas).

“Es camaleónica, ha quedado claro que a través de estas décadas, la lealtad de la CTM es con el poder; era claramente el brazo obrero del PRI, funcionó con el PAN y ahora también está readaptándose”, recalcó.

Con sus octogenarios líderes, la central realizará el 24 de febrero su 17 Congreso Nacional Ordinario en un centro de convenciones empresarial, donde se prevé que sea electo Tereso Medina como el nuevo dirigente de la CTM.